Aceite de uva, un nicho que cotiza alto y una oportunidad para Mendoza

Con el crecimiento de la producción vinícola surgen o se consolidan negocios vinculados con ella. La producción nacional se estima en 3.500 tn anuales y se exporta entre el 70 y el 80%. Se obtiene de la semilla, que es desechada por la industria vitícola.

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Con el crecimiento de la producción vinícola surgen o se consolidan negocios vinculados con ella. La producción nacional se estima en 3.500 toneladas anuales y se exporta entre el 70 y el 80%. Se obtiene de la semilla, que es desechada por la industria vitícola.

Una de las firmas locales es Olivi Hermanos, que inició sus actividades en 1966 en Palmira, departamento de San Martín, en Mendoza, de la mano de Vinicio, Vicente y Arnaldo Olivi, tres hermanos de origen italiano, que construyeron sus propias maquinarias y equipos de extracción.

Hoy, la empresa produce aproximadamente 500 toneladas anuales, que vende envasadas y a granel. Trabaja casi todo el año y procesa 80 toneladas de semilla en 24 horas. La materia prima la compra a las bodegas de la provincia.

“Es difícil aumentar el volumen de aceite porque la producción de uva se mantuvo constante en los últimos años y esto es sólo un producto secundario. Si no aumenta el número de viñedos, no se puede incrementar la producción”, sostuvo Adriano Cesaroni, representante de la firma, y agregó que el valor FOB de exportación en aceite refinado es de 1.900 u$s/t y de $4.100 en el mercado local.

El proceso comienza con la separación de la semilla del orujo, luego se la seca y se muele para extraer el aceite, que luego es refinado. Se requieren 15 toneladas del simiente para obtener una de aceite.

Este aceite calienta a los 230°, mientras el resto a los 110°. Esto quiere decir que puede ser re usado hasta dos y tres veces si está limpio. La semilla de uva tiene un alto contenido de ácido olinoleico retardando el envejecimiento de la piel. Posee tres omegas, es Kosher y apto celíacos. Se produce en Mendoza. Tenemos la suerte de ser uno de los pocos países que posee una gran cantidad de semillas de uva, por eso tenemos que aprovechar un producto bien nuestro”, expresa el productor Juan Ignacio Kaminetzky.