Anne Bousquet, la economista francesa que abrió camino en Gualtallary

Integra la familia que controla la bodega Domaine Bousquet, junto a su marido y a su hermano. Fue la primera familia extranjera en llegar a Tupungato en busca de desarrollar un proyecto vitivinícola. Hoy es una de las bodegas líderes en exportación de vinos orgánicos premium. Planes para 2018. Mirá la entrevista. / Por Oscar Pinco

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Domaine Bousquet y todo su acento francés, fueron pioneros en instalarse en Gualtallary, y desde entonces el principal objetivo de la Familia Bousquet fue combinar las técnicas de elaboración de vino europeas, con el clima y terroir excepcionales de la región del Valle de Uco. En el año 2002 Domaine Bousquet tuvo su primera cosecha, y desde 2005 son orgánicos. El 95% de su producción se exporta, y ahora se lanzaron en ganar una porción más importante en el mercado interno.

Ecocuyo dialogó con una Anne Bousquet, y nos dijo:

-Soy una de los tres dueños de Domaine Bousquet, junto a mi marido y mi hermano. Fuimos los primeros (extranjeros) en Tupungato, en Gualtallary. Mi padre llegó en 1997, compró un campo pelado, y de ahí vino toda nuestra filosofía, con el clima, la altitud de Gualtallary, la amplitud térmica con los cambios de temperatura entre la noche y el día, y de ahí empezamos a querer hacer vinos orgánicos.

-¿Y son reconocidos con los vinos orgánicos?

-Nuestra primera cosecha certíficados orgánicos fue en 2005, y fuimos pioneros también en eso.

-El 95% de la producción (4 millones de litros) se exporta. ¿Ahora quieren ganar más espacio en el mercado interno?

-Históricamente nos enfocamos a la exportación, a los mercados externos. Y ahora queremos apuntar además a la Argentina. Por eso hemos cambiado la dirección de ventas y nos empezamos a enfocar también en el mercado interno, y apuntamos a pasar del 5% que tenemos hoy en el mercado doméstico a crecer en los próximos dos años entre el 15 al 20% del mercado local.

-¿Cuál es la estrategia para ganar competitividad en el mercado interno?

-Es ganar fuerza de ventas, que no lo hicimos en el pasado, y ahora apuntamos más a eso, y más marketing también, es decir comunicar más, porque no hemos comunicado mucho, quienes y que somos, cual es nuestra filosofía. Queremos que los argentinos nos descubran y aprendan a conocernos. Incorporamos a nuestro equipo a Ignacio Martínez Landa, gerente de Marketing; y a Ricardo Rocco, gerente comercial.

-¿Contanos tu historia?

-En 2009 nos mudamos de Bruselas a Tupungato, con mi marido y mi hija que entonces tenía 1 año. Estábamos en el centro de Tupungato porque no queríamos estar alejados de la finca y enfocarnos en todo el trabajo de la bodega. Y en 2015, después de 7 años, nos mudamos a Miami, Estados Unidos, para manejar nuestra propia importadora, por lo que ahora compartimos nuestro tiempo entre la bodega y la finca en Mendoza, y Miami, por eso todos los meses estamos por lo menos una semana acá, con mi marido, a veces yo, otras él.

-¿En qué se diferencian?

-Nuestra característica es que todas nuestras uvas son orgánicas, con la característica de los vinos franceses, porque somos franceses, y adaptarlos al terroir argentino. Por eso este corte de Argentina por los terruños, y Francia, por la manera de hacer nuestros vinos, que definen nuestro estilo.

Domaine Bousquet es el legado de una larga y prestigiosa historia que lleva el apellido Bousquet. Una familia con Cuatro Generaciones de tradición vitivinícola, proveniente de la región de Carcassone, al sur de Francia.

En un esfuerzo constante por producir vinos de alta calidad, la familia Bousquet decidió buscar el mejor lugar para continuar con una tradición de décadas.

En el año 1990, llegaron a Mendoza para conocer más sobre sus viñedos y bodegas. Al descubrir las características únicas de la región (su suelo, elevada altitud y terroir), la familia quedó convencida de que había encontrado el lugar ideal para instalar su bodega. Así en 1997, adquirieron 110 ha de tierra virgen en el terruño de Gualtallary, Tupungato, y la Familia se mudó desde Francia al pie de los Andes. Domaine Bousquet es uno de los primeros emprendimientos bodegueros extranjeros que se asentaron en el país y que contribuyeron al boom que la vitivinicultura argentina experimentó desde fines de la década del ´90.

A partir de ese momento, la familia y su equipo han trabajado incansablemente para construir una bodega de última generación que actualmente es sinónimo de calidad. Los viñedos de Gualtallary están a una altura de 1200 m.s.n.m., uno de los de mayor altura de Mendoza. Gracias a su ubicación, gozan de un clima frío con constante brisa fresca y gran amplitud térmica, permitiendo el excelente desarrollo de la actividad vitivinícola.

El principal objetivo de la Familia Bousquet fue combinar las técnicas de elaboración de vino europeas, con el clima y terroir excepcionales de la región. En el año 2002 Domaine Bousquet tuvo su primer cosecha.

A partir del año 2005 la bodega orientó su producción a los mercados internacionales, experimentando un crecimiento exponencial desde entonces. Con presencia en más de 40 países en todo el mundo, Domaine Bousquet se ha constituido en líder de exportación del segmento de Vinos Orgánicos Premium, cosechando numerosos reconocimientos y excelentes puntuaciones por parte de los más prestigiosos organismos y medios internacionales.

Sus líneas están integradas por: Ameri, Gaia, Grande Reserve, Reserve, Varietales Premium, Espumante Tradicional y Espumante Charmat. Se caracterizan por su estructura, fruta, suavidad, frescura y balance; al ser poco agresivos en cuanto a sus taninos y a su acidez, son vinos que se pueden beber jóvenes.

Hoy en día, el matrimonio Labid Ameri y Anne Bousquet, junto a su hermano Guillaume, están al frente de la bodega y conforman la cuarta generación de la familia dedicada a la vitivinicultura. La enología está a cargo de Lenin Martínez y Emilio Abrahan.

CUARTA GENERACIÓN BOUSQUET

El amor de los hermanos Anne y Guillaume Bousquet por la vitivinicultura se remonta a su infancia. Sus primeros pasos fueron entre los viñedos familiares donde aprendieron natural y cotidianamente las tareas de un hacedor de vinos. Antes de viajar, estudiar y trabajar por el mundo, colaboraron hombro a hombro con el trabajo de su familia en Francia.

Así, Domaine Bousquet es el resultado del expertise en la producción de vinos de alta calidad a partir de uvas orgánicas, que combina técnicas de elaboración europeas con el clima y el terroir mendocino. En sus 20 años de vida la Bodega se consolidó como líder en la producción y exportación de vinos orgánicos.

El conocimiento de la industria, sumado a la trayectoria profesional de la Cuarta Generación de la Familia Bousquet, permitieron la consolidación de estos logros.

Labid Al Ameri, actual Presidente de Domaine Bousquet, trabajó en la Bolsa Internacional de Valores en Fidelity Investments en Boston, Estados Unidos. En el año 2005 se incorporó a la bodega para desarrollar el departamento de exportaciones; desde ese momento las ventas aumentaron significativamente logrando presencia de marca en más de 40 países en la actualidad.

Anne Bousquet es la Directora Ejecutiva de la bodega. Antes de incorporarse al staff de la bodega, se desempeñó como economista realizando análisis de proyectos para la industria europea de embalaje de papel. Anne se unió a la empresa para colaborar en la planificación financiera, la gestión de operaciones diarias y el desarrollo comercial. Es Licenciada en Economía egresada de la Universidad de Tolouse, Francia y cuenta con una Maestría en Economía Aplicada de la Universidad de Saint Cloud, MN, EEUU.

Guillaume, está a cargo de las ventas en el mercado europeo. Cuenta con un Máster en Marketing del IEA, Universidad de Tolouse, Francia. Se encarga de colaborar con el desarrollo del plan de marketing anual de la bodega. Luego de dedicarse a la gerencia de ventas en Europa, viajó a EEUU por 3 años para definir un plan de ventas y marketing. En el año 2015, regresó a francia para trabajar en el mercado europeo..

VINOS ORGÁNICOS DE GUALTALLAY, NATURALMENTE ELEGANTES.

La filosofía de trabajo de Domaine Bousquet se enfoca en la preservación de la alta calidad de las uvas, el manejo delicado de la fruta es el principio que rige a la bodega. Para lograr este objetivo, el equipo de trabajo combina métodos tradicionales con los modernos, produciendo vinos de alta calidad y estilo.

Los viñedos cultivados orgánicamente tienen producciones más bajas pero de más concentración y sabor que aquellos tratados con agroquímicos, permitiendo que los sabores únicos de los frutos de los viñedos se destaquen de manera asombrosa.

Las raíces cultivadas de forma orgánica penetran profundamente en el suelo, donde absorben y conducen los minerales que ayudan a crear vinos con auténtico sabor regional. Por esta razón, las uvas cultivadas de forma orgánica expresan la pureza y la intensidad del carácter varietal y el terroir de donde provienen.

Particularmente, las condiciones naturales de la micro región de Gualtallary -el suelo de composición arenosa y calcárea, con un drenaje óptimo; la altitud, que brinda gran amplitud térmica y brisas frescas durante el periodo de maduración a cosecha-, otorgan carácter y personalidad a los vinos, a la vez que permiten que la uva no requiera de tratamientos especiales en Bodega, colaborando de manera fundamental con el objetivo de no utilizar químicos en la cadena de elaboración de los vinos.

La fertilización de los viñedos de Domaine Bousquet se lleva a cabo a través del rastreado del suelo en las entrefilas, incorporando material de poda. Además, en los cultivos de Syrah, Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon se emplea orujo más fertilizante orgánico Bio-organutza (mezcla de estiércoles tratados, con harina de sangre, roca fosfórica y ceniza de cáscara de girasol) y en el resto de las variedades, además de lo mencionado, se agregó estiércol de vaca y de gallina. También se realiza la siembra de cebadilla criolla (que además sirve para el control de malezas ya que compite con ellas desplazando su emergencia y desarrollo) y de centeno, ambos abonos verdes favorecen la formación de estructura del suelo.

Para el control de plagas (hormigas), malezas (cañota, chipica, cardo ruso, rúcula) y enfermedades (oídio, peronóspora y botritys) las prácticas realizadas consisten en la poda y atado de la vid desde fines del mes de mayo hasta el mes de septiembre. Las labores de suelo realizadas son el rastreado, paso del múltiple con el objetivo de disminuir la incidencia de malezas, además del desmalezado manual que se realiza periódicamente. También se aplica polisulfuro de calcio como preventivo fúngico y bacillus thuringensis, azufre y tierra de diatomea para el control de hormigas.

Con estas alternativas se anula toda forma de contaminación al medio ambiente y se utilizan los recursos naturales de la mejor manera, favoreciendo el equilibrio ecológico. La producción orgánica ayuda a proteger y mantener la tierra y el entorno para generaciones futuras.