El oficialismo y la oposición peronista acordaron en la Cámara de Diputados la media sanción al proyecto del Fondo Anticíclico Vitivinícola, una herramienta con la que se busca auxiliar al principal sector productivo de la provincia que sufre una fuerte crisis.

Para llegar a un acuerdo, ambos sectores políticos aceptaron introducir algunos cambios al proyecto original enviado por el Ejecutivo.

Una de las principales modificaciones se dio en el monto del futuro Fondo Anticíclico Vitivinícola, dado que finalmente estará compuesto por 3.600 millones de pesos para cuatro años, 400 millones menos que lo estipulado anteriormente por el Gobierno. Por ello, la inversión por año será de 800 millones de pesos, en vez de 1.000 millones como proponía el Ejecutivo.

Otro cambio fue la redirección de unos 130 millones de pesos incluidos en el fondo anticíclico hacia los trabajadores del sector vitivinícola. Esta sugerencia fue gestionada por la senadora nacional camporista Anabel Fernández Sagasti, que en buena medida logró destrabar las ásperas negociaciones entre el oficialismo y la oposición.

El peronismo también se atribuye la disminución del financiamiento vía crédito externo del fondo anticíclico, ya que el proyecto final establece que el Ejecutivo podrá endeudarse hasta la mitad del monto total, es decir, 1.600 millones de pesos, mientras que el dinero restante provendrá de las arcas gubernamentales. Para este año, de hecho, se redestinarán partidas por 300 millones de pesos.