“Cuyo Aval es una llave de acceso al financiamiento para las Pymes”

La entidad de origen mixto permite a las pequeñas y medianas empresas acceder al crédito bancario con una garantía. Cómo funciona y qué servicios les prestan a las pymes mendocinas.

Jerónimo Bustos, Gerente General de Cuyo Aval
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Para las pymes la posibilidad de conseguir financiamiento, puede significar la diferencia entre seguir en pie o el cierre. Por eso la existencia de organismos que faciliten la llegada al crédito son elementales para la supervivencia.

Una de las herramientas que el Estado quiere potenciar es Cuyo Aval, una entidad de dedicada a prestar garantías para que las pymes puedan conseguir acceso al crédito.

Cuyo Aval es una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), es decir, funciona como una entidad mixta integrada por empresas, entidades crediticias y el Gobierno provincial, que presta avales para que las pymes puedan alcanzar las exigencias que imponen los bancos a la hora de dar un crédito.

Prácticamente, la totalidad de las empresas que están radicadas en la provincia y que son de capitales mendocinos, son pymes. Con ello, el universo de potenciales beneficiados es muy amplio. Este número, más la necesidad de buscar apoyo para llegar al crédito, ha hecho crecer notablemente la cantidad de garantías prestadas por Cuyo Aval a pymes locales.

De $38 millones con los que contaba para ayudar a 91 productores en el 2012, pasó a disponer de $255 millones y beneficiar a 201 productores en el 2016, es decir que la cantidad de fondos disponibles para avalar créditos creció varias veces y la cantidad de productores y de operaciones concretadas, también.
En el último año aumentaron el 38% los avales vigentes llegando a disponer de $446 millones, alcanzando 2.251 operaciones con diferentes pymes.

Para 2017 la entidad espera seguir creciendo. Según explicaron el gerente general de la entidad, Jerónimo Bustos y el asesor del Consejo de Administración, Francisco Herrera, esperan contar este año con $8 millones más para prestar en garantías.

Perfil

Hay empresas de todos los rubros que requieren de avales para obtener créditos, desde productores de uva que necesitan de un garante para hacer una operación y vender sus vinos a una bodega, o una clínica de salud que precisa comprar equipamiento tecnológico, hasta una estación de servicio que requiere de un crédito bancario para hacer una inversión.

“Por ejemplo –explica Bustos–, una estación de servicio necesita una garantía para poder conseguir un préstamo bancario porque la mayoría ya tiene hipotecadas sus estaciones cuando firman contrato con la petrolera que les abastece del combustible. Por lo tanto, si van a un banco a pedir un crédito, como ya tienen hipotecada la estación, no pueden cumplir con los requisitos que impone la entidad bancaria. En cambio, como nosotros sí tomamos hipotecas en segundo grado, sí podemos prestar el aval para que acceda al crédito”, explicó.

Cómo funciona

Cuyo Aval es una entidad mixta que no recibe aportes del Estado provincial ni nacional. Se sustenta con el aporte de los socios protectores que son las entidades que deciden invertir para obtener una ganancia. Gracias al aporte de los socios protectores la entidad se financia para prestar avales a pymes.

Las pymes que necesitan financiamiento presentan un proyecto, que se analiza y si consigue aprobación, se emite un aval a cambio de una contra garantía. De esa manera la pyme puede recibir el préstamo del banco que tiene como garantía el aval precisamente de Cuyo Aval.

Esta herramienta le permite a la pyme elegir el banco y además posibilita financiar Starts Ups, es decir nuevos proyectos, cosa que los bancos no hacen. También evalúa la calificación de las empresas teniendo en cuenta no sólo los balances, lo que le abre más posibilidades a la empresa de calificar para el préstamo. Y además Cuyo Aval es más flexible que un banco en la aceptación de contra garantías.

El año pasado tenía 39 socios protectores, y a febrero de este año, ya ha conseguido 42, 247% más que los que tenía en 2015.
También ha crecido el monto de los fondos disponibles para prestar avales. De $323 millones que tenía en 2015, pasó a tener $ 446 millones el año pasado. Es decir, aumentó 38%.

Si se mira la cantidad de operaciones efectuadas también queda claro que aumentó la cantidad de pymes beneficiadas en el 20%. En el 2015 Cuyo Aval concretó 1.880 operaciones y el año pasado cerró con más de 2.000 operaciones.