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Ejemplar: la empresa argentina que solo contrata personas con discapacidad llega a Mendoza

Una compañía tecnológica de Rosario emplea en forma exclusiva personas ciegas, sordas, con limitaciones de movimiento y otras discapacidades sin ningún beneficio impositivo.

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¿Sabías que en Mendoza hay 350.000 personas con algún tipo de discapacidad? Y que el 75% de esas personas no tienen trabajo?

Nomines, una compañía tecnológica de Rosario, que emplea en forma exclusiva personas ciegas, sordas, con limitaciones de movimiento y otras discapacidades sin ningún beneficio impositivo, anunció el inicio de sus operaciones en Mendoza.

A través de una charla realizada ayer en la Universidad del Aconcagua, dio a conocer cómo a empresa aporta innovación, valor social y económico.

 

El proyecto nació en mayo de 2010, pero llevó tiempo su lanzamiento oficial. Dos años después, en septiembre de 2012, después de visitar 120 oficinas posibles, ya estaba elegido el espacio físico. La idea era no estar a más de 100 metros de Plaza Sarmiento, en Rosario; sitio donde todo el transporte público confluye. El 22 de noviembre inauguraron la compañía. Ya el 3 de diciembre estaba operando.

Según el Ministerio de Trabajo, Nomines es la única empresa del país que emplea en forma exclusiva personas con discapacidad (PCD). Hay muchas compañías nacionales que contratan PCD, pero resulta ser un porcentaje menor de la plantilla total. Nomines se rige con las mismas reglas que el resto: las mismas leyes laborales, los mismos impuestos, los mismos costos para, de ese modo, mostrar que igual se puede lograr rentabilidad.

Planes en Mendoza

Leandro Simeoni, fundador de la empresa, comentó que eligieron Mendoza porque la consideran una “buena plaza”. “La provincia cumple con los requisitos técnicos y de mano de obra, ya que trabajar en las grandes ciudades nos permite encontrar personas con discapacidad que tengan algún tipo de habilidad o entrenamiento para el trabajo”, indicó.

Sobre los beneficios económicos de trabajar con personas con discapacidad, el fundador de Nomines contó que existe el plan de inserción laboral del Ministerio de Trabajo de la Nación que brinda un subsidio para cada empleado por el término de un año. “Lo usamos, pero como es por tiempo limitado los empleados ya no gozan de ese beneficio”, detalló. También mencionó que se les puede otorgar crédito a las firmas para descontar de ganancias.

“Lo que vemos es que no se trata de verdaderos incentivos, porque desde hace 20 años que existen y no ha cambiado la situación de las personas con discapacidad”.

“El empleo de PCD no es una cuestión solidaria o filantrópica, sino que se trata de agentes productivos como cualquier otro. Si una empresa donde el 100% de su personal tiene algún tipo de discapacidad es rentable implica que cada uno de ellos lo es, y absolutamente por mérito propio”, expresó Simeoni.

En latín, Nomines significa “personas”. La declaración de principios continúa con su eslogan: “Nuestro fin es ser tu medio” que se desprende de un discurso de Enrique Shaw en 1961. Se trata de una empresa tecnológica que ofrece servicios de comunicación directa a distintas organizaciones. Brindan soportes en atención de clientes, encuestas, reclamos de deudas, turnos de atención médica y un largo etcétera que involucre un operador telefónico o vía chat.

22 personas con distintas discapacidades -ceguera, baja visión, limitación de movimiento, amputación, sordera, acondroplasia- fue el máximo que reunió Nomines en simultáneo, que cuenta entre sus clientes a un banco nacional de renombre. Todo el mobiliario de la oficina está pensado para atender las necesidades lógicas de su personal.

“Mi empresa debía cumplir un rol en la sociedad, buscar un cambio, una transformación, ser parte del rol del trabajo y la dignidad que el mismo implica”, comentó el CEO de la compañía. En Argentina, el 12,9% de la población tiene alguna discapacidad. De ellos, el 77% no trabaja. Simeoni, a su vez, consideró que la tecnología, con su explosión, era el camino a seguir.

 

Simeoni no tenía ningún discapacitado en su círculo más cercano. Debía aprender todo desde cero. Aunque lo curioso, que reconoció después y no había tenido en cuenta -dijo- fue que sus empleados también debían aprender a tratarse entre ellos, normalmente confinados en institutos u ONGs exclusivamente pensados para su discapacidad. “Fuera de los tabúes y temores que normalmente nos invaden al principio, la realidad es que todo fluye con total normalidad”.

Pese a ser discriminados y subestimados en el plano laboral, “tienen todo lo que tiene para ofrecer cualquier persona que desea realmente trabajar”, remarcó Simeoni. No solo eso, dice. Tal deseo se potencia, aumenta ante la dificultad que se les presenta para conseguir trabajo. Aunque ese modelo es el que hay que desterrar. Dejar de pensar qué tiene o no tiene para ofrecer alguien en función de una discapacidad.

Informes: mendoza@nomines.com.ar