Un 2018 particularmente desafiante recorrieron las firmas chilenas de retail y consumo con operaciones en Argentina. Con un complejo escenario en contra lograron sortear el debilitamiento del consumo mediante estrategias que van desde la reducción de costos fijos y automatización, hasta cierres de tiendas que no presentan el desempeño esperado.

Banco Santander comentó que tras analizar las empresas con presencia en Argentina, éstas tuvieron un resultado “mejor de lo esperado”. “Creemos que las compañías chilenas están tomando las medidas correctas para compensar los posibles negativos al reducir los cotos, limitar las inversiones y adaptarse a las nuevas tendencias. No obstante, aún creemos que el desempeño de estas compañías seguirá siendo afectado”, consignó en un informe a clientes.

Las viñas no han quedado libres del efecto de la situación argentina, pese a que 2018 sobresalió por la buena vendimia en Argentina. Concha y Toro registró en el tercer trimestre, una caída en las exportaciones realizadas por sus filiales en ese mercado, mientras que sus ventas a nivel doméstico bajaron 33.9% “reflejando un escenario de aumento de precios”, explicó. Por su parte, la cosecha aumentó 31% en 2018.

Viña San Pedro Tarapacá subrayó que la inflación “ha mostrado incrementos importantes desde inicios de 2018; la tasa acumulada de tres años –calculada usando diferentes combinaciones de índices de precios de consumo –superó el 100% durante varios meses, y sigue incrementándose”.

Viña Santa Rita –firma relacionada a Grupo DF- informó en sus resultados 2018 en el ítem de unidad de reajuste elevó sus pérdidas a $ 2.604 millones debido principalmente a la corrección necesaria por la “declaración de hiperinflación en Argentina”, que provocó un efecto negativo de $ 1.322 millones.

A su vez, la aerolínea Latam Airlines ha sostenido frente a las dificultades sufridas en Argentina –como también en Brasil-, que “la flexibilidad del modelo de negocio implementado por la sociedad es la clave para afrontar de mejor forma las fluctuaciones”.

CCU y Andina están enfrentando dificultades en el mercado trasandino producto del alto nivel de inflación y la devaluación de la moneda, que han impactado el crecimiento de la industria y, particularmente, los volúmenes durante el año pasado. En conferencia telefónica con analistas, el CEO de la firma ligada al grupo Luksic, Patricio Jottar, señaló que para enfrentar este escenario –que, asegura, presionó sus costos de manera “considerable” – han impulsado mecanismos para “reforzar la administración de ingresos y compensar”.

Embotelladora Andina también extremó sus refuerzos para hacer frente a este cuadro adverso. Su vicepresidente ejecutivo Miguel Angel Peirano explicó que la empresa ha activado estrategias de eficiencia a través de la “automatización y reducción de costos fijos”.

El ejecutivo señaló que “Argentina no entró en un problema económico en los últimos seis meses, sino que lo viene arrastrando desde hace varios años, y lo que pasó en los últimos seis meses fue que se agravó”. “Nosotros hemos realzado las acciones para tener una operación preparada para enfrentar en caso de que la crisis continúe y para rentabilizar en caso de que la economía comience a crecer cuando se ajusten las variables macro”, aseguró el ejecutivo.

Producto de la situación en el país, las empresas han quedado bajo los estándares de la NIC 29 (contabilidad en economías hiperinflacionarias). Al respecto, el CFO de la empresa, Andrés Wainer, espera que esta norma se aplique “por varios años”.

Las empresas de retail han sido afectadas de dos maneras: en sus operaciones en Chile por la caída del activo turismo de compra que los argentinos realizaron hasta el año pasado, y también por el impacto de compleja situación económica de ese país en sus filiales.

En el caso de Cencosud, la empresa reconoció en sus resultados a septiembre pasado un efecto negativo en sus ingresos productos de la devaluación en Argentina. No obstante, puntualizó que en el segmento supermercados –su negocio más fuerte- logró apalancar las ventas mediante promociones exclusivas con bancos y alianzas con actores de última milla. Además, la empresa ha debido retrasar algunos planes como la venta del negocio financiero en ese país, iniciativa que se encuentra paralizada a la espera que la situación mejore, según afirman entendidos.

Por su parte, Falabella anunció la semana pasada en una conferencia con analistas, que se encuentra en un proceso de evaluación de cierre de tiendas que está enfocado en los mercados donde se encuentre más consolidada, grupo que podría incluir a Argentina.

Para Cencosud, la operación en el mercado argentino representa en torno al 20% de sus ingresos, mientras que para Falabella la incidencia bordea al 10%. Fuente: Diario Financiero de Chile