Inédito en el país: San Juan le baja el grado al vino en el 2018

San Juan es la primera del país en dar un paso para bajar el alcohol a sus vinos en el 2018, con el objetivo de diversificar, y sobre todo apuntando a aumentar el consumo, que viene cayendo en forma sostenida.

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A juzgar por el entusiasmo de bodegueros consultados, y por los aportes no reintegrables que pone el gobierno como incentivo; la provincia de San Juan se apresta a ser un flamante jugador argentino en el sector de los vinos de baja graduación alcohólica.

Esa es una tendencia que está despuntando con fuerza en el Reino Unido y España, entre otros países productores del Viejo Mundo, donde los consumidores se inclinan por opciones más saludables.

San Juan es la primera del país en dar un paso para bajar el alcohol a sus vinos en el 2018, con el objetivo de diversificar, y sobre todo apuntando a aumentar el consumo, que viene cayendo en forma sostenida.

El miércoles pasado se lanzó la convocatoria que cierra el 1 de enero, para convocar a bodegas interesadas en incorporar máquinas especiales que regalará el gobierno para lograr vinos con menos alcohol.

El Ministerio de Producción destinó alrededor de $3,5 millones para comprar entre 3 y 4 equipos para las bodegas que resulten seleccionadas por un jurado integrado por autoridades provinciales y nacionales, y que permitirán reducir la graduación alcohólica a un nivel de 7 u 8 grados, como tiene su competidora, la cerveza.

En el gobierno aclaran que el requisito clave es no resignar la calidad y las condiciones organolépticas de los vinos. Teniendo en cuenta que este año el grado que fijo el INV para San Juan es de 12º para los tintos y de 12,7º para blancos, con el nuevo equipamiento en el 2018 se obtendrán vinos de color que contendrán un 58 a 67% menos de alcohol, y del mismo modo, blancos reducidos entre 55 a 63%.