López, una bodega a contramano con estilo propio

La firma vende en el mercado interno el 95% de su producción. Con 44 productos, tiene uno de los portfolios más grandes y diversos de la Argentina. Es una de las pocas bodegas argentinas centenarias que continúa en manos de la familia y fueron los únicos que no cambiaron su estilo original, hoy reconocido como el Estilo López.

Los hermanos Carlos y Eduardo López, dueños de Bodega López.
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López, la tradicional bodega maipucina que comercializa unas 14 millones botellas por año (el 95 por ciento queda en el mercado interno), abrió sus puertas para la 1° edición de la gran degustación “De Punta a Punta”. En ella, más de 40 etiquetas que conforman su portfolio, se dejaron descorchar para el placer de los invitados.

Los jardines de la bodega fueron el escenario ideal para este gran evento, en donde vinos y espumosos fueron los protagonistas absolutos de la noche. Amigos, personalidades del mundo de la vitivinicultura, periodistas especialistas en vinos y muchos apasionados por ésta, “la más noble de las bebidas”, se dieron cita para aprovechar una oportunidad que de manera inédita, propusieron los hermanos Carlos y Eduardo López como fue reunir parte de sus vinos en un solo lugar, y a partir de ello, acercarlos a la gente.

López es una de las pocas bodegas argentinas centenarias que continúa en manos de la familia (van por la cuarta generación). Pero además, fueron los únicos que no cambiaron su estilo original, hoy reconocido como el Estilo López. Y fue esa convicción la que la llevó a ser una de las bodegas más exitosas y consistentes en la actualidad.

“Cuarenta y un años de vino ni es poca cosa”, expresó emocionado Carlos López en un breve discurso que brindó durante la gran degustación. “Es por ello, que este año, lo celebraremos con grandes novedades como será la presentación de un Montchenot nuevo y más joven en el mercado, cosecha 2012; además de dos nuevos espumantes (un Brut Nature Rosé y un López más dulce);  y una cosecha aniversario de Monchenot, el cual haciendo honor a nuestro bisabuelo José López Riva quien llegó de Málaga (España) y comenzó lo que hasta hoy continúa. Es por ello, que este producto llevará una etiqueta de 1956 y será una cosecha de 1983”, afirmó Carlos.

Los porqué del éxito de la bodega a lo largo de más de un siglo son muchos. Están presentes en todos los segmentos de precio y además de su reconocida relación calidad-precio, sus vinos llegan a todos lados. Por eso, cuando uno se lanza a la ruta y para en algún restaurante perdido, los vinos de López son siempre una apuesta segura.

Los clásicos, los varietales, los espumantes, jerez e incluso toda la línea de aceites de oliva conformaron la propuesta de esta primer edición realizada en Mendoza, todos maridados por un catering bien cuyano de empanadas criollas, variedades de quesos y sándwiches de carne, todo producto del espacio gastronómico Rincón de López que también forma parte de esta bodega. Así, “De Punta a Punta” permitió degustar varietales de distintas características. Desde un Monchenot de 100 años hasta líneas más jóvenes y ligeras, taninos y aromas se desplegaron por toda la degustación para el placer de los invitados.