Los bancos Nación, BICE y BID, y un fondo de inversión chileno ya controlan IMPSA

Esos acreedores, entre otros, tendrán mayoría en el directorio de la compañía. Además, ya cambió el management y se reemplazaron la gran mayoría de los cargos jerárquicos que respondían a la familia Pescarmona La compañía aspira a consolidar su posicionamiento en Argentina y los mercados internacionales.

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IMPSA comienza a transitar una nueva etapa de su vida corporativa, tras haber celebrado con éxito la Asamblea que dispone el cambio de accionistas según lo dispuesto en el Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) mediante el cual se instrumentó la reestructuración de su deuda.

Será la resurrección de la empresa después de tres años de default. En el ambiente industrial, los últimos pasos de Enrique Pescarmona respecto de la decisión de ceder el control fueron valorados como una fuerte determinación para que la compañía continúe, aunque no en sus manos.

“Podría haberla mandado a la quiebra y que se ejecuten los activos. Pero prefirió perder el poder de la compañía que fundó su abuelo con tal de verla con las puertas abiertas”, dijo un empresario que compartió con él varias mesas sectoriales durante décadas.

De esta manera, la compañía líder mundial en tecnología de equipamiento de bienes de capital para la generación de energía, aspira a consolidar su posicionamiento en Argentina y los mercados internacionales.

El comienzo del nuevo ciclo se corresponde con la Asamblea de Accionistas realizada en la ciudad de Mendoza que resolvió, entre sus aspectos más destacados, la nueva composición accionaria, la designación de nuevos directores y síndicos, el cambio de su estatuto y el nombre de la firma.

El ingeniero Juan Carlos Fernández quien fuera sido designado CEO de la empresa pocas semanas atrás, fue presentado formalmente para liderar la nueva etapa de la compañía, cuya denominación social ha cambiado a IMPSA, en todo de acuerdo con la reforma de su Estatuto Social.

El nuevo Directorio de IMPSA estará integrado por tres miembros, en representación de la nueva conformación de accionistas: Fabián D´Aiello, Diego Grau y Francisco Rubén Valenti.

Como resultado de lo decidido en la Asamblea, se perfeccionó la transferencia del 65% de las acciones de IMPSA al fideicomiso controlado por los acreedores: Banco Nación Argentina, BICE, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y un fondo de inversiones de Chile; bondholders y 35% al fideicomiso controlado por la familia Pescarmona.

Además, se llevó a cabo la firma de contratos de nuevos préstamos con Inter-American Investment Corporation e Inter-American Development Bank; la puesta a disposición de los acreedores de los instrumentos de la nueva deuda de la empresa; el nombramiento de la nueva Comisión Fiscalizadora de IMPSA; y la firma del acuerdo de Gobierno Corporativo, según lo dispuesto en el APE.

El proceso que se cierra transforma una deuda de USD 1.108 millones en una nueva de USD 430 millones a valor actual.

Durante estos difíciles tres años de reestructuración, la compañía continuó con sus planes de desarrollo tecnológico y el cumplimiento de la ejecución de los proyectos contratados a IMPSA en Argentina y el exterior.

La consolidación de la deuda reestructurada permitirá a IMPSA dinamizar aún más su presencia en los mercados del mundo.

Durante las últimas dos décadas, la empresa ha ejecutado 180 contratos, de los cuales 150 están localizados en 34 países del exterior, donde su presencia ha sido preponderante. En el plano local, las oportunidades de crecimiento se encuentran motivadas en gran medida a partir del desarrollo de obras de infraestructura, fundamentalmente en materia de energía eléctrica.

Acerca de IMPSA

IMPSA es un grupo argentino que ofrece soluciones integrales de generación hidroeléctrica, eólica y nuclear y equipamientos para la industria de procesos.

IMPSA cuenta con más de 800 empleados directos y ha instalado más de 50.000 MW de potencia en proyectos distribuidos en alrededor de 40 países. Desde hace más de 25 años trabaja para acompañar al desarrollo nuclear argentino. De su planta de Mendoza salieron generadores de vapor y componentes nucleares para las centrales Atucha II y Embalse, entre otros.