Mauricio Boullaude, nuevo Project Manager y Comercial de Viñas Heroicas

Considerado un emprendedor serial dentro del sector vitivinícola –participa como socio en bodegas boutique, comercializadoras y hasta ha emprendido un proyecto con su propio hijo, Boullaude nos cuenta sobre su nuevo desafío laboral.

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– ¿Qué significa para vos en lo profesional llegar a un proyecto como Viñas Heroicas que impulsa la familia Brennan?

Es un gran desafío ya que es un proyecto único en su tipo por localización, la importancia de la actividad turística así como la especial geografía de las serranias de Lunlunta a la vera del Río Mendoza, en Perdriel Este de Luján. También es un proyecto que llega en un momento de madurez en mi carrera profesional con más de 20 años en el rubro vitivinícola y el primero ubicado en Luján de Cuyo departamento donde vivo con mi familia.

– ¿Qué diferenciales tiene el proyecto respecto de otros emprendimientos de Real Estate del Vino que se han hecho en Mendoza?

Este proyecto no es un “loteo” inmobiliario, ni de venta de parcelas vitícolas, ni “tu propio vino”, modelo que creemos está agotado. En nuestro caso vamos a invitar a participar a inversores como accionistas a un proyecto integral (viñedos-bodega-turismo-restauración-aventura) con equipo técnico de primer nivel y foco en el comercio exterior de los vinos así como servicios turísticos de nivel internacional.
Los proyectos de “Real Estate” están justamente focalizados en los activos por lo que el modelo se agota cuando llega a la etapa de comercialización del producto final uva/vino. Viñas Heroicas no solo es un desarrollo integral sino que hace especial énfasis en la comercialización de los vinos. Ejemplo de ellos es que ya estamos exportando nuestra marca Amansado a Brasil y Canadá e invirtiendo en el desarrollo de una red comercialización internacional. Durante el mes de mayo participaremos junto con Barbarians Wine Group de distintas ferias en Asia y venimos de participar en Vinexpo Nueva York y Prowein en Dusseldorf.

– ¿Qué fue lo que más te entusiasmó cuando te convocó la familia Brennan?

En primer lugar el grupo humano y los valores. Ya compartíamos con la familia Brennan el entusiasmo de trabajar como voluntarios en la búsqueda de una Mendoza más inclusiva, sostenible y transparente a través de Valos y Nuestra Mendoza. En segundo lugar el especial terroir donde se está desarrollando el proyecto (plantaciones en terrazas y colinas en suelos pedregosos y calcáreos) que nos darán vinos únicos para que el proyecto sea exitoso. Finalmente la confianza de la familia en el equipo profesional que permite trabajar con libertad siempre con la mirada directiva de empresarios exitosos.

– ¿En qué otros proyectos empresarios estás participando?

Soy socio de la bodega boutique Vinilo Wines, la empresa Souk que se dedica a energías renovables, y desde el año pasado acompaño a mi hijo Leandro (22 años) en Bocanada Wines un proyecto familiar de vinos garage. También fundé en 2016 junto con la familias Michelini y Pelegrina una comercializadora (Barbarians Wine Group) que asocia a pequeños productores de Mendoza para el desarrollo de comercio internacional que ha sido muy exitosa y actualmente exporta la producción de más de 15 diez bodegas familiares. Además, estoy trabajando en un proyecto de E-Commerce para pequeñas bodegas que lanzaremos en breve.
Finalmente sigo con la consultoría a distintas empresas del medio y dando clases de estrategia en el MBA de la UnCuyo y el Wine MBA de la Maza.

– ¿Cómo ves la realidad del vino argentino?

Tenemos gran potencial por calidad de producto pero el futuro es muy complejo. El foco sigue siendo el mercado interno con consumo decreciente y nuevos competidores como la cerveza artesanal que nos gana en competitividad especialmente por venta directa y su informalidad. La participación récord de bodegas en Prowein marca un nuevo interés en mercados internacionales. Sin embargo seguimos poco competitivos por altos costos internos, servicios logísticos e infraestructura, un sistema estatal burocrático y finalmente pocos avances en tratados de libre comercio a nivel país con otros bloques económicos.
Ante este panorama veo dos grupos mejor parados: las bodegas grandes que seguirán concentrando la industria y ganando cuota de mercado por adquisición, mejoras en la competitividad por escala y fortaleza financiera. El segundo grupo mejor parado es el de los proyectos boutique que cuenten con vinos de terroir de alta calidad y que sean reconocidos por su innovación y desarrollen la capacidad de ser flexibles para adaptarse a la complejidad. Me parece muy delicada la situación de las bodegas medianas que tienen estructura y alto capital de trabajo que mantener sin la competitividad de las grandes firmas ni la innovación y flexibilidad de las boutique.