La alianza de lujo entre Susana Balbo Wines y L. Catterton apuntará a consolidar su crecimiento en todo el mundo. La firma continuará siendo dirigida por la reconocida enóloga y su equipo. De esta manera el fondo de inversión sumó su segunda bodega en Argentina, la anterior fue Luigi Bosca.

La noticia de que el fondo inversión L.Catterton hizo una alianza estratégica con Susana Balbo Wines demuestra que el mercado argentino de vinos de calidad de exportación sigue atrayendo inversores del exterior.

Este fondo es el mismo que el 18 de diciembre pasado ingresó en otra bodega emblemática: Luigi Bosca, de la familia Arizu.

Ecocuyo dialogó con la reconocida enóloga Susana Balbo sobre esta operación.

-¿Cómo nace esta nueva propuesta para la firma?

Nosotros trabajamos en base a un plan de negocios a 5 años. Entre las cosas que analizamos del escenario en el que nos estamos moviendo, vemos un panorama de bastante volatilidad nacional e internacional teniendo en cuenta la concentración que se va produciendo en la cadena de distribución. Para una empresa como la nuestra que es mediana-chica pero con mucho potencial, era el momento de decidir o apuntamos a un segmento de especialización o pegamos el salto para hacernos masivos, que no es el tipo de negocios que nos gusta. Decidimos ir por el segmento de la especialización con vinos de muy alta calidad.

-¿En qué consistió y cuáles son los alcances de la operación que cerró la bodega?

Hace un año L.Catterton se acercó a nosotros, han visto muchas bodegas en nuestro país y una de las que le interesó fue la nuestra. Nos ofrecieron una alianza estratégica ya que ellos no compran compañías sino que se asocian con firmas que tienen buenos resultados para ayudarlas a hacer un salto cualitativo. En el caso nuestro lo que se discutió fue el plan que nosotros teníamos. Les gustó la idea y a partir de ahí hicimos un proyecto de alianza estratégica.

-¿Qué les atrajo de Catterton?

Principalmente el foco que ellos tienen de consumidor final de producto de lujo. Nosotros dentro de las sinergias que hemos analizado con ellos vemos la posibilidad de apertura de canales que nosotros anteriormente teníamos restringidos.

-¿La familia va a continuar con el control de la empresa?

Sí y están mis dos hijos que hace bastantes años que están trabajando conmigo. (Nota de la redacción: Ana Lovaglio es Gerente de Marketing, Comunicación y Hospitalidad y su hermano José Lovaglio es parte del equipo enológico y Gerente Comercial, Edgardo del Popolo es viticultor y Gerente General) José está desde el 2010 mientras que Ana se encuentra desde el 2012. Sigue todo el equipo, una de las cosas que les gustó cuando estaban estudiando nuestra bodega es el grupo que teníamos formado, se comparten valores humanos además de las habilidades técnicas.

-¿Cómo ven que el fondo tenga participación en otras bodegas?

Lo hemos hablado con ellos en su momento, pero ellos entran en distintas empresas y siguen la lógica de negocios compartimentados, es decir que los administra por separado. Susana Balbo Wines tiene su estrategia de negocios y la ejecuta, Luigi Bosca también tiene lo suyo por su cuenta y lo mismo con Chandon.

¿De qué manera analizás el ingreso de capitales extranjeros a este sector?

Yo lo veo bien, recuerdo en la década del 90 uno de los mayores impulsos que tuvo la Argentina para salir al mundo fue la venida de los extranjeros como asesores y después que invirtieran en sus proyectos. No es solamente un buen negocio de Real Estate sino que está demostrando la importancia que tiene nuestro país para producir vino de muy buena calidad. Es un buen incentivo para que más gente invierta en la vitivinicultura. Para nosotros lo positivo es que vengan a invertir. Por eso, considero que la alianza con L Catterton es una gran señal para la Argentina. Estamos hablando del fondo más grande del mundo en el sector consumo que viene a asociarse con una empresa local para potenciar su plan de negocios. Es algo que dice mucho.