Un bodeguero mendocino se mete en el negocio del café en cápsulas

Joe Cicchitti, de Bodega Cicchitti, tomó la representación para todo el interior de la Argentina de Maxespresso Gourmet Coffee, un café italiano express, con sus respectivas máquinas, y la posibilidad de franquiciar modernas cafeterías. / Por Oscar Pinco

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El mundo del vino y del café gourmet suelen transitar por los mismos canales de distribución, y así como Martín Cabrales se sumó al Directorio de Norton, Joe Cicchitti, encargado de la comercialización de Bodega Cicchitti, -hijo mayor de Pepe Cicchitti- del reconocido espumante Soigne, comenzó con un emprendimiento personal: la representación para todo el interior de la Argentina de Maxespresso Gourmet Coffee, un café italiano express, con sus respectivas máquinas, y la posibilidad de franquiciar modernas cafeterías.

Se trata de un café en cápsulas, que las mismas se adaptan a Nespresso y Dolce Gusto, y también tienen cápsulas con descafeinado y con distintos tipos de tes, y los pueden ofrecer en los mismos lugares que sus vinos Premium, como vinerías,o en el circuito on trade, porque además las máquinas también se ofrecen en comodatos para bodegas, oficinas, comercios, restaurantes, wine bar, lugares de comidas rápidas, o maxiquioscos, donde se firma un convenio y tienen que asegurar un piso de consumo de 100 cafés semanales, a un valor muy conveniente, ya que el costo de la unidad es aproximadamente de $10.

Pero el diferencial lo hace la posibilidad de franquiciar cafeterías muy modernas y automatizadas que requieren una cantidad mínima de personal.

Joe Cicchitti en diálogo con EcoVinos, comentó:

-Está todo preparado y automatizado para manejar un local con la menor cantidad de gente, porque el cliente llega al local, paga su café, se le entrega una cápsula y él mismo se lo prepara en las maquinas. A diferencia de un café tradicional, acá se eficientiza el costo operativo al requerir mínimo personal, ya que el propio franquiciado puede atender él solo su negocio. En lo relacionado a la parte comestible, la misma está tercerizada, pero se instalan unas heladeras italianas con una paleta de especialidades dulces y saladas.

-¿Cómo funcionan las franquicias?

-La franquicia tiene un fee mensual. Nosotros proveemos todas las máquinas, y lo que el franquiciado tiene que hacer es adaptarse a las normas de la marca para mantener la misma estética que tienen estos mismos locales en Italia y en otras partes en donde se comercializa. De acuerdo a las características del local, se hace la planimetría del mismo, el lugar donde está ubicado, y en Italia realizan el proyecto y nosotros lo ejecutamos acá junto al franquiciado, quien además puede vender las máquinas y las cápsulas a sus propios clientes, para su uso hogareño, o también para su uso comercial.

-¿Cuál es el objetivo?

-Nosotros buscamos explorar nuevos métodos de preparación para elevar al máximo el sabor del café, y convertirlo en un ritual sensorial que ahora es parte de nuestra historia. Con esa pasión nace el Maxespresso Gourmet Coffee, un café Premium inspirado en la tradición que despierta a todo un país desde hace cientos de años. De esa historia aprendimos a comprometernos con cada detalle de un proceso artesanal hecho en Italia al 100%, bajo los estándares de la comunidad europea y que marca la identidad de los que sueñan despiertos en búsqueda de convertirse en coleccionistas de experiencias gourmet. En Maxespresso Gourmet Coffee resumimos cuatro siglos de historia en el sabor más exquisito.

-¿Cómo llegaste a insertarte en el mundo del café?

-Me contacté con esta empresa a través del vino 100%, ya que su representante en Buenos Aires era muy amigo de mi ex distribuidor de La Plata, y me lo ofrecieron en principio para Mendoza, y les presenté un plan de negocios, y terminamos siendo los representantes para todo el país, salvo Buenos Aires y Santa Fe.