Un proyecto mendocino ganó el concurso de ONGs más importante del país

Se trató del concurso "Mentes transformadoras". Una joven de 22 años creó una ducha que recicla agua caliente y piensa implementarla en barrios de Mendoza.

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Ana Giménez, de tan solo 22 años, creó la "Ducha de sol" que reclica agua caliente.

El prototipo de una ducha que puede calentar hasta 40 litros de agua con luz solar, hecha con materiales reciclables y pensado para familias de bajos recursos fue elegido ganador del programa “Mentes transformadoras”, que financia a proyectos de innovación social de todo el país.

Las premiaciones, que alcanzaron hasta los 400.000 pesos para el primer puesto, se llevó a cabo en la Casa Rosada. Allí 16 líderes de proyectos defendieron sus ideas ante un jurado que fue integrado por autoridades gubernamentales, organizaciones sociales, empresas y universidades.

“El proyecto busca ser tanto una herramienta de ahorro de energía y de dinero para personas de bajos recursos que no disponen de los medios para acceder a un calefón de agua”, explicó Ana Giménez, de tan solo 22 años y representante del proyecto ganador.

La “ducha de sol” está hecha en su totalidad con materiales reciclables y únicamente necesita unos pocos elementos de muy bajo costo para que funcione.

“Si hubiese que comprar todos los componentes calculamos que costaría unos 700 pesos, pero si se pueden conseguir los elementos reciclados se puede armar la ducha por menos de 300”, aseguró la joven.

El sistema funciona con un tanque hecho con dos baldes de pintura pegados, al que se le colocan por debajo una serie de botellas plásticas recubiertas con una lámina de polietileno negro y que se llenan de agua.

Por efecto del sol, se calientan las botellas transfieren la temperatura al agua, con la que se llena el tanque y permite, en unas pocas horas, tener disponible hasta 40 litros de agua caliente listos para ser usados.

“Es muy fuerte como una ducha caliente y el sentirse limpio puede ser muy importante para la dignidad de una persona y ayudarla a que salga adelante”, consideró Ana, que es estudiante de abogacía recibió ayuda de su padre ingeniero para diseñar este prototipo.

Con el premio, Ana y su equipo adelantaron que van a capacitar a los vecinos de cuatro barrios de Mendoza en enero y febrero, y en marzo comenzarán con las intervenciones de las duchas.

“No queremos que sea asistencialismo, sino enseñarle a las familias a que sean ellas las que hagan el proyecto en lugar de que sea el voluntario el que se los lleve”, resaltó.

Esta edición de Mentes Transformadoras fue la segunda de su joven historia y contó con la participación de más de 500 proyectos. También premiaron a otras dos iniciativas: Creando Valor Compartido, de la Federación Mesa Solidaria Tandil, y DANE, para personas con discapacidad intelectual.