El Instituto de Desarrollo Rural (IDR) informó que ya están abiertas las inscripciones para el ciclo 2020 de su Incubadora de Empresas. Se trata de un espacio para desarrollo de micro, pequeñas y medianas empresas con perfiles productivos y de servicios agrotecnológicos, bajo la normativa de la nueva Ley Pyme que, desde 2016, integra la Red Incubar del Ministerio de Producción de la Nación.

Los interesados tienen tiempo hasta el 18 de marzo para inscribirse a través de la web www.idr.org.ar. y participar de la iniciativa impulsada por el organismo, que integra el Consejo Consultivo Emprendedor de Mendoza, junto con 24 otras instituciones públicas y privadas.

“Esta red tiene como objetivo crear un contexto favorable para el desarrollo de nuevos emprendimientos que ayuden a conformar nuevas pymes autosustentables generadoras de empleo”, explicaron desde el IDR.

Como trabaja la incubadora

Una vez presentado cada proyecto, se analiza su viabilidad técnica, financiera, económica, legal, de mercado, ambiental y organizacional. Los técnicos del organismo precisaron que “a partir de allí asistimos y acompañamos durante todo el proceso de ejecución y puesta en marcha a través de líneas financieras y en la resolución de problemas que puedan surgir”.

Por otro lado, desde el IDR resaltaron que parte del trabajo también es facilitar herramientas de capacitación y asistencia técnica, además de la participación en concursos, seminarios, ferias y jornadas relacionadas con cada proyecto. “Abarcamos todos los espacios vinculados al crecimiento y desarrollo del emprendimiento, a punto tal de facilitarles contactos con pymes del mismo rubro o similar con el fin de intercambiar ideas, experiencias y datos técnicos que ayuden a evitar caer en errores comunes”, aseguraron.

Algunos de los emprendimientos desarrollados son diversos. Y van desde servicios de agricultura de precisión con el uso de drones, y diseño y fabricación de instrumentos de medición de variables, como humedad de suelo, temperatura ambiental y uso de agua, “hasta la reutilización de desperdicios de otras industrias para incorporar al agro, TIC para los sectores vitivinícola, hortícola, frutícola y sistemas hidropónicos sustentables, entre otros”.