El Grupo Sogrape, dueño de Finca Flichman, busca otra bodega para adquirir y, así, ganar más escala.

“Sogrape está realizando compras en el mundo; el año pasado adquirió tres bodegas en España y una en Portugal. Está a la expectativa de ver qué pasa con el año electoral en la Argentina. La vitivinícola es una industria que necesita escala; se puede ser una bodega boutique o una grande, pero ser mediana no es lo ideal. Por eso, estuvimos buscando variantes, para definir si adquirimos una bodega o hacemos un joint venture. Pero aún no hay nada cerrado a muy corto plazo; estamos a la espera de que pasen las elecciones para definir”, comentó Gastón Lo Russo, CEO de Finca Flichman desde octubre de 2015.

En particular, apuntan a una bodega de similar tamaño que Finca FLichman, con marcas ya instaladas, para fusionar a ambas en una más grande, aclaró Lo Russo.

Finca Flichman produce actualmente 6 millones de litros; menos que antes, pero enfocada en las líneas y marcas más rentables. Vende vinos desde $ 120 (Finca Flichman Roble) a $ 1.500 (Dedicado Vineyards Gran Corte, su ícono). La firma cuenta con 400 ha de viñedos en Tupungato, Valle de Uco, y en Barrancas, Maipú, donde está la bodega. “Estamos al 50% de la capacidad; podemos aún crecer”, comentó.

El Grupo Sogrape controla bodegas en Portugal, España, Chile y Nueva Zelanda, además de Finca Flichman en la Argentina.