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Hace 15 años, Havanna, la tradicional fábrica de alfajores y cafetería de origen nacional, abrió sus puertas en Mendoza bajo el formato de franquicias y hoy cuenta con 6 locales en distintos puntos de la provincia.

Recientemente, los socios locales de la marca (Alejandro De Borbón, Adolfo de la Reta y Luis Zambonini), anunciaron nuevas inversiones en el negocio. Entre ellas, el próximo fin de semana, quedará inaugurado un foodtruck en el ala norte de la Fuente de Los Continentes del Parque General San Martín a donde hay una parada del bus turístico.

El espacio también funcionará como base para la salida de monopatines eléctricos, que permitirán a los turistas hacer distintos recorridos.

“Estamos apostando por Mendoza y el turismo que ha crecido exponencialmente en los últimos años. Además, acompañamos la tendencia de las grandes capitales del mundo que ya han incorporado el monopatín como medio de movilidad ágil, sencillo y limpio. Ya existe regulación al respecto y de hecho, estamos trabajando junto a la dirección de Tránsito de la Ciudad. Mendoza es la primera provincia a donde la marca concreta este proyecto, algo que nos llena de orgullo”, cuenta Alejandro de Borbón.

Alejandro De Borbón, uno de los socios locales de Havanna

Son 40 los monopatines eléctricos que adquirió Havanna para brindar este nuevo servicio que en el corto plazo podrá contratarse a través de una plataforma web que se encuentra en desarrollo.

“Habrá dos modalidades, contratarlo por hora o hacer un recorrido más extenso junto a un guía turístico que incluirá fotos y otros servicios adicionales por un valor de aproximadamente 600 pesos. El foodtruck brindará la posibilidad de disfrutar de nuestras opciones de cafetería en cualquier momento del día, ya que abrirá en horario corrido”, aclara.

Nueva imagen

Otra de las novedades que compartió De Borbón es la renovación de la imagen y mobiliario de la sucursal de Havanna ubicada en la Peatonal Sarmiento. “Era una deuda pendiente el cambio de imagen en este local, que es más moderna y vital. La marca apunta a captar un público joven, sin perder la tradicionalidad que la caracteriza.

En cuanto a la inversión de los nuevos proyectos, la puesta a punto del local demandó alrededor de 1 millón de pesos, el foodtruck otro millón y los 40 monopatines, casi 2 millones más”, indica.

“Estamos totalmente enfocados en nuestros clientes, somos conscientes de que cada uno de ellos nos permite que todos los días prendamos la luz. En un momento de tanta especulación financiera, decidimos invertir con una visión a largo plazo y aprovechando la llegada de turistas, a quienes hay que brindarles cada vez mejores servicios para que nos sigan eligiendo”, finaliza.