La Ley 27.430 (Reforma Tributaria) estableció la vuelta del ajuste por inflación previsto en la Ley de Impuestos a las Ganancias. Desde abril de 2019 comenzó a aplicarse.

Para que dicho ajuste pueda aplicarse la inflación acumulada medida por índice de precios al consumidor (IPC) deberá ser superior al 100% acumulada por 3 años.

Se fijaron 3 períodos de transición, siendo estos los 3 primeros ejercicios que se inicien a partir del 1 de enero de 2018. El ajuste podrá realizarse si en el primer ejercicio la inflación supera el 55%, en el segundo el 30% y el 15% para el tercero. De acuerdo con la inflación acumulada el ajuste puede aplicarse en los meses abril, mayo y junio de 2019. Se espera que para el mes de setiembre la inflación aculada supere el 56.70% con lo cual el ajuste podrá aplicarse. El ajuste que podrá ser positivo o negativo no impactará totalmente en el ejercicio, deberá imputarse en tres períodos fiscales inmediatos siguientes en 1/3 por cada año.

Existen dos tipos de ajustes que se clasifican en ajuste estático y ajuste dinámico:

Ajuste estático: Partiendo de los saldos al inicio del ejercicio económico se restaran del activo y pasivo los rubros no monetarios. Con esto se obtendrá un patrimonio de ajuste al cual se le aplicará el indicé de inflación de los últimos 12 meses. El ajuste será negativo si el activo monetario es mayor al pasivo monetario, porque se entiende que tenemos más pesos expuestos a la inflación. El ajuste será positivo cuando nuestro pasivo ajustable sea mayor que el activo.

Ajuste dinámico: Es el resultado de actualizar los cambios ocurridos durante el ejercicio en el capital impositivo al inicio. Se actualizan desde el mes de la variación patrimonial hasta el cierre del ejercicio. Estos ajustes serán positivos, cuando la variación patrimonial disminuya el capital impositivo al inicio (Ej: compra de un inmueble); y negativo, cuando lo aumente (Ej: aportes de socios).

La suma del resultado estático y dinámico nos dará el ajuste por inflación impositiva anual, el cual impactará en el balance impositivo del ejercicio reduciendo o aumentando el impuesto a las ganancias a ingresar. Para los casos en que el ajuste sea negativo (más activo expuesto que pasivo expuesto) se reducirá el impuesto a las ganancias de dicho período. Muy por el contrario si el ajuste es positivo el impuesto a las ganancias será mayor.

De acuerdo con lo mencionado podemos inferir que la aplicación del ajuste por inflación impositiva en principio parece un paso importante para sincerar el impacto de la inflación en las actividades comerciales. Pero por otro lado surgen interrogantes tales como. Es equitativo que una empresa que cierre sus balances en abril pueda aplicar ajuste por inflación porque el indicé fue del 55,80%, pero otra que cerró en agosto no, por ser este porcentaje el 54,50%?

Esperamos que los interrogantes sean resueltos en el corto plazo y que el ajuste por inflación impositivo se convierta en una herramienta que colabore a lograr una correcta y equilibrada tributación.