Un asalariado sin familiares a cargo y con una remuneración mensual promedio de $175.000 en 2021 que declara, entre las deducciones de Ganancias, el alquiler de su vivienda (por el que paga $40.000), ve por eso aliviado el descuento impositivo en unos $4244 cada mes y en unos $50.926 en todo este año.

Esa diferencia surge de lo siguiente: sin hacer esa deducción ni ninguna otra, este empleado tributaría $16.181 mensuales y $194.171 en el año, mientras que, en caso de declarar el gasto de alquiler para descontarlo del ingreso imponible, la carga impositiva sería de $11.937 al mes y de $143.245 en el año. El efecto en el bolsillo de declarar el gasto del alquiler representa un 3,3% más de dinero, porque pasará a cobrar $133.313 en lugar de $129.069.

El del empleado del párrafo anterior es un ejemplo del impacto que tiene este año la deducción del alquiler de la vivienda, que está vigente desde 2017. Para poder hacerla, hay requisitos: no se debe ser titular de ningún inmueble y el alquiler en cuestión debe ser el de la casa o departamento que se utiliza para vivir.

Lo que se descuenta del ingreso imponible no es el monto total del pago, sino el 40% de esa suma. Y hay un tope: la deducción se aplica hasta un máximo que, por todo 2021, es de $167.678,40. Esta última cifra se actualiza una vez al año. Así, a partir de un alquiler mensual de $34.934 (que habilita a descontar $13.974, es decir, el 40%) ya empieza a activarse el tope.

Para que se aplique la deducción se la debe informar en el formulario Siradig-Trabajador, al que se accede con la clave fiscal en la página de la AFIP. Y debe subirse el contrato, tanto la versión original como las renovaciones posteriores. Hasta ahora, también se pedía tener la factura de cada mes, aunque a partir de la puesta en marcha del registro obligatorio de los contratos de locación, el organismo recaudador de impuestos anunció que no requerirá más esa documentación en particular.

En el ejemplo descripto, la situación no cambiaría en el supuesto de que se apruebe la reforma legal que se analiza en Diputados, porque para quienes tienen un salario bruto de $173.000 y más no habrá ninguna modificación respecto de lo que están tributando hoy. Tampoco habrá cambios para los autónomos, salvo que el oficialismo acepte finalmente incluir en el texto alguna mejora para ellos, algo que están pidiendo legisladores de Juntos por el Cambio.

Un autónomo que facture en todo el año $1.800.000 netos de sus aportes y, eventualmente, de otras deducciones (es decir, en promedio, $150.000 mensuales), tributará $322.936 en 2021. Si aplica la deducción por alquiler hasta el tope permitido, entonces la cifra bajará a $264.249, es decir, se tributará $58.687 menos por todo el ejercicio. Los autónomos pagan proporcionalmente más por el impuesto que los asalariados y, salvo que haya cambios, la aprobación de la iniciativa del oficialismo ampliará esa brecha sin razón alguna que lo justifique.

A continuación, otros ejemplos del impacto para el caso de trabajadores bajo relación de dependencia.

  • Con un salario bruto de $130.000 y dos hijos a cargo, un empleado pagaría este año $29.188, con un descuento mensual promedio de $2432 (sin considerar las modificaciones que se estudian en el Congreso, porque en ese caso este empleado quedaría al margen del impuesto); si deduce un alquiler de $35.000 o de monto mayor, pagaría $6852 al año ($571 mensuales). Por la deducción, cada mes le quedarían $1861 más, un 1,7% más de ingreso de bolsillo.
  • Con ese mismo nivel de ingreso, pero sin hijos a cargo y con un alquiler de $30.000 (con ese monto aún no aplica el tope), tributaría $31.785 anuales ($2649 por mes, en promedio). Sin la deducción por alquiler, se pagaría $5072 mensualmente y $60.864 en todo el año. Mensualmente, la declaración permitiría que lleguen unos $2423 más, un 2,4% del salario de bolsillo.
  • Con cónyuge y dos hijos declarados a su cargo, un asalariado con una remuneración de $175.000 pagaría por Ganancias $103.742 en el año, o $8645 como promedio mensual, en tanto que si declara que paga $40.000 por alquiler de su vivienda, las cifras bajan a $61.757 y $5146 respectivamente. En el bolsillo, el efecto es que por la deducción se cobraría un 2,5% más, equivalente, en el promedio mensual, a $3499.
  • Un empleado con un sueldo bruto de $200.000, con cónyuge y tres hijos a cargo y sin más deducciones que las de su grupo familiar, tributaría $156.020 en el año, con un descuento promedio mensual de $13.002. Si deduce un alquiler de $50.000, el descuento sería de $110.106 y $9168 en cada caso. Fuente: La Nación