Periodista

Se podría pensar que el año de la pandemia, del home office y del quedarse en casa podría ir en contra del tradicional trabajo en las oficinas. No solo por la reconfiguración dada en las modalidades laborales sino también por la caída general de la economía, que ha llevado a restringir gastos al extremo, además de retrotraer a emprendedores y empresas pequeñas o medianas.

Sin embargo, en un recorrido de consultas con diversos referentes del sector que trabajan y se mueven en distintas realidades, hay una opinión que es común. Por un lado, una mínima variación anual en los precios de los alquileres de las oficinas y, por el otro, cierta constante en la cantidad de espacios que se ofertan y demandan. Es decir que no hubo un abandono estrepitoso de esta modalidad, pero los que se quedaron no pueden pagar mucho más de lo que venían invirtiendo en 2019.

Santiago Debé, de la inmobiliaria Debé, lo explica claramente: “Hoy perder un buen cliente en una oficina es un problema porque cuesta mucho suplantarlo. De este modo, inquilinos y propietarios se van poniendo de acuerdo”. Es que las oficinas están exentas de la ley de alquileres que entró en vigencia el año pasado y que tantos inconvenientes ha traído. Por esta ley, no obstante, se observa cierta migración de casas que antes se alquilaban para vivienda al rubro de oficinas.

Según la observación de Diego Zeballos de Estudio Jurídico Inmobiliaria ni la demanda ni la oferta de oficinas ha tenido grandes cambios sino que está sostenida del mismo modo que los precios.

Una sensación similar tiene Jorgelina Berrio, corredora pública de la oficina RE/MAX Excelencia en Mendoza. Su oferta en oficinas es mínima pero, en la que tienen, los valores se han mantenido desde 2019.

En este contexto, Marcos Herrera, dueño del portal Inmoclick, expresó que es muy pronto aún para hacer estimaciones sobre lo que sucederá con las oficinas debido a que –pese a sus características- la pandemia pareciera algo coyuntural y aún no se observan reacomodamientos en este sector.

Porque si bien, como opinó Debé, este año muchos necesitaron irse a casa a trabajar por una cuestión de costos; hay otros profesionales que no pueden ejercer desde allí. Eso, por no contar el crecimiento observado en las empresas tecnológicas que sí han salido a buscar oficinas. En este punto, también hay una tendencia de construcción y proyección de oficinas de lujo.

“Por el momento se ve que se tiende hacia una estructura mixta, pero aún es temprano para saber qué va a pasar con este sector”, dijo Herrera.

Precios variables

Como todo en general, los precios de las oficinas varían no solo por las zonas y características sino también, según los especialistas, “entre un edificio y otro aunque estén al lado”.

De este modo, se pueden encontrar oficinas de un ambiente que arrancan en $10.000 mientras que el promedio con dos o tres ambientes ronda los $20.000 por mes.