El término “Lopando”, que en el dialecto menduco hace referencia al agua baja o “pandita”, es el nombre elegido para una nueva propuesta gastronómica que está próxima a inaugurar en Arístides Villanueva 153 de Ciudad. No es un local cualquiera, ya que allí, durante 13 años funcionó la cervecería artesanal Antares (en septiembre se mudó al lado, Arístides 161).

La idea del café y wine bar surgió de la sociedad entre las familias Grieco (de Buenos Aires) y Lértora (de Mendoza). Es el primer proyecto gastronómico de este tipo que emprenden en conjunto.

“Sin dudas, el lugar es estratégico para nuestro modelo de negocios. El valor reside en que está en la puerta de entrada de la calle Arístides Villanueva, paso obligado para mendocinos y turistas que buscan una alternativa gastronómica regional y de calidad”, indica Gonzalo Grieco.

“Desde hace 3 meses trabajamos para que Lopando esté listo antes de fin de año. Es un local amplio, de 300 m2, con una gran vereda que pensamos aprovechar al máximo. Sabemos cuánto valora hoy el cliente los espacios descubiertos o semi descubiertos y en este sentido tenemos una gran oportunidad”, destaca.

Al consultarle por la inversión inicial del emprendimiento, nos dice: “La calidad es un valor diferencial para nosotros y en proyectos de este tipo, la puesta a punto ronda los 200.000 dólares para cuidar todos los detalles y dejar el local como queremos”.

Bien mendocino

“Lopando será un café y wine bar con una propuesta gastronómica 100 % mendocina con productos característicos y de alta calidad para distintos momentos del día. De esta manera, los visitantes encontrarán opciones para el desayuno, almuerzo, merienda, affter ofice y cena.

Gonzalo Gireco, socio del nuevo emprendimiento.

La carta estará compuesta por platos típicos de la provincia y se sumarán algunas opciones contemporáneas como las de brunch que hoy son tendencia. Además, desarrollaremos un market para la venta de vinos y productos regionales. Estamos cerrando acuerdos para contar con un número importante de etiquetas de bodegas mendocinas”, asegura Gonzalo.

En cuanto a las oportunidades de Mendoza como polo turístico y gastronómico opina: “Todo emprendedor gastronómico que se acerca a la provincia se queda sorprendido de la oferta que existe aquí, tanto por la calidad como por cantidad de desarrollos en relación al número de habitantes.

Sin dudas, la llegada del turismo nacional e internacional nos anima a todos los actores de este rubro a seguir apostando. Si bien la pandemia se llevó puesta una gran cantidad de emprendimientos, muchos sobrevivieron y otros, incluso, se animaron a abrir nuevas propuestas. La vara hoy está muy alta en términos de calidad. Mendoza es una provincia competitiva a nivel internacional y el turismo del vino contribuye a que hoy sea una de las plazas con los índices de reserva más altos”.