El trabajo minucioso que se viene realizando el sector olivícola de Mendoza con el apoyo del Gobierno provincial tuvo un avance significativo. Se concretó la presentación formal ante la Secretaría la Secretaria de Alimentos y Bioeconomía de la Nación, en el área Sello Alimentos Argentinos, que conduce Mercedes Nimo, para alcanzar la Indicación de Origen del aceite de oliva virgen y extravirgen que se produce en la provincia.

De recibir la aprobación definitiva, Mendoza sería la primera identificación geográfica del país para este tipo de producto, lo que abre las puertas a la creación de estrategias para posicionar la calidad del aceite de oliva en todo el país.

La Indicación Geográfica se define por ley como “la designación que identifica un producto como originario del territorio de un país, región o localidad, cuando determinada calidad u otras características del producto son atribuibles fundamentalmente a su origen geográfico”.

El empleo de esta denominación permite desarrollar una estrategia competitiva y eficaz, para que los consumidores valoren la mayor naturalidad, autenticidad y calidad de los alimentos que exhiben este reconocimiento.

En términos de calidad, el aceite de oliva mendocino marca una diferencia sustancial respecto de las restantes provincias productoras. Las cualidades se deben a la menor temperatura promedio imperante, sumada a una mayor diferencia entre máximas y mínimas, un sistema de manejo de montes tradicional, con riego superficial, plantas de mayor tamaño a baja densidad, con cosecha mayormente manual.

La necesidad de apuntalar al sector con esta herramienta se basa en estudios realizados sobre la producción oleícola que dan cuenta de una fuerte modificación en el posicionamiento de Mendoza respecto de otras provincias. Es que, en las últimas décadas en la Argentina, los diferimientos impositivos, sumados a una crisis económica mundial del sector, llevaron a que la provincia dejara de ser la principal productora, para ocupar el cuarto lugar en términos de superficie con olivos.

Sin embargo, las cualidades del aceite mendocino contribuyen en mayor o menor medida a que el aceite obtenido tenga características propias y diferenciales susceptibles de ser captadas de forma analítica y sensorial.

Estas diferencias, en el contenido de ácido oleico fundamentalmente, hicieron que muchas veces los aceites producidos en climas cálidos requirieran ser cortados (mezclados) con aceites producidos en Mendoza para poder alcanzar el mínimo exigido por el Código Alimentario.

Por esto, la propuesta se basa en dar mayor valor agregado sobre la base de la diferenciación que otorga la mayor calidad del origen del aceite de oliva virgen y extravirgen producido a partir de aceitunas originarias de Mendoza.

El pedido formal de Indicación Geográfica (IG) lo realizó la Asociación Olivícola Mendocina (Asolmen), luego de un trabajo conjunto con el Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía, la fundación IDR, encargada de la trazabilidad y otorgamiento de sello, el INTA, el INTI y el panel de cata de la UNCuyo, especialistas en análisis sensoriales.

De conseguirse, esta sería la primera indicación geográfica del país para un aceite de oliva y el segundo reconocimiento ligado al terroir de Mendoza luego de la DOC Luján-Maipú para el vino.