Ariel Esteso y Germán Devia, dos de los socios de Biotek

La empresa Biotek nació en 2015, de la mano de Germán Devia y Gerardo Germanó, con la idea de proporcionar a consumidores de energía una alternativa renovable poco explotada en el país. Así surgió el proyecto de producir sistemas generadores de energía térmica a biomasa de diseño y de fabricación 100% nacional. La idea principal es aprovechar residuos locales como podas de vid, carozos de frutas y cáscaras de frutos secos, entre otros, para la obtención de energía a partir de su combustión de alta eficiencia.

“Nos especializamos en el diseño, fabricación e instalación de sistemas térmicos a biomasa para la producción de energía térmica de origen renovable. Brindamos soluciones con biomasa, biocombustibles sólidos tipo pellets o residuos agroindustriales, brindando beneficios económicos, ecológicos y de proceso, con alta eficiencia energética.
Comercializamos equipos tanto a nivel nacional como internacional, hemos vendido muchísimos equipos en diferentes provincias argentinas y estamos exportando a Brasil. Contamos con un equipo que acompaña en el proceso de ingeniería, instalación, puesta en marcha y servicio post-venta”, nos cuenta Gerardo Germanó.

Comienzos

“Armamos un prototipo de un quemador en año 2012, y ya con el know-how y la experiencia necesaria comenzamos a desarrollar equipos de diferentes potencias. Hoy contamos con líneas para biomasas específicas de 5.000 kilocalorías por hora hasta 2.000.000 kilocalorías por hora y una línea especial para biomasas heterogéneas con equipos a pedido”.

“Junto con los quemadores fuimos desarrollando intercambiadores de calor diseñados exclusivamente para quemadores de biomasa, con los que logramos eficiencias de hasta el 90%. Los quemadores de biomasa integrados a los intercambiadores de calor brindan la posibilidad de producción de aire caliente, agua caliente o vapor de agua de uso industrial o domiciliario.

Casos

Tenemos varios ejemplos de clientes con numerosas aplicaciones. En Mendoza, la mayor cantidad de equipos vendidos ha sido para el secado de nuez, que es ideal porque la cáscara se puede usar para alimentar el quemador y así autoabastecerse con el mismo residuo del proceso. Otra industria importante es la de conservas, en la que se utiliza el carozo de la fruta como combustible para alimentar las calderas y generar el vapor que se utiliza en el proceso productivo. De hecho, uno de los clientes realizó estudios en los que se demostró que al sustituir el gas por este residuo habían logrado un retorno de la inversión en menos de un año.

Otro ejemplo importante es en las provincias productoras de soja, que utilizan pellets de madera (otro tipo de biomasa) para su secado. En estos casos, si bien no se autoabastecen de sus mismos residuos, bajan costos significativamente en comparación con los combustibles convencionales como el gas o gasoil. Podemos mencionar además la industria olivícola, que utiliza el carozo de aceituna como combustible, y la industria maderera.

Planes a Futuro

La idea es seguir desarrollando y mejorando nuestros equipos para generar mayor eficiencia, siendo aún más amigables con el medio ambiente. Actualmente estamos en las etapas finales de desarrollo de un quemador policombustible de biomasas como poda de vid, orujo, poda de árboles y chips de madera, entre otras, que nos genera la posibilidad de aprovechar aún más las biomasas sin procesar, aumentando la variedad de aplicaciones y logrando mayor autoabastecimiento con residuos.

Estamos abriendo también mercados nuevos, posicionando nuestros productos con calidad de exportación en países como Bolivia, Perú y Chile. Actualmente contamos con equipos funcionando en Brasil.

Además abriremos una planta de procesamiento y tratamiento de biomasa en Maipú.
La gente nos puede contactar a través de nuestra página web (www.biotek.com.ar) o por Whatsapp al +549 261 2784502.