Con el objetivo de reactivar la construcción luego de un año donde los proyectos estuvieron paralizados por el aislamiento obligatorio, el Congreso de la Nación tratará este jueves durante una sesión extraordinaria un proyecto de ley para impulsar el blanqueo de capitales. Los fondos declarados serían destinados exclusivamente a la construcción de obras privadas nuevas y para aquellas que posean un grado de avance inferior al 50%.

El proyecto fue presentado en julio por la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) junto a la UOCRA, la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) y la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV). “Trabajamos de manera conjunta con todos los eslabones de la cadena. Que se unan empresarios y sindicatos para proponerle lo mismo al Gobierno, de una manera apolítica y capitalizando los aprendizajes de los anteriores blanqueos, es algo inédito”, expresó Carlos Spina, director de Argencons S.A y quien lidera la AEV.

Una de las principales características del proyecto es que se trata de un blanqueo tanto en pesos como en dólares. En base al valor de tenencia que se declare, el Estado cobrará un impuesto especial, en moneda nacional. Sin embargo, la Mesa de la Vivienda buscará discutir la posibilidad de una alícuota diferenciada para quienes declaren pesos: hoy en día – sea en la moneda que fuere – es del 5% durante los primeros 60 días de vigencia de la ley, aunque escala hasta un 20% hacia el final de los cuatro meses que se prevé que durará el blanqueo. “Intentamos que haya un premio por el sinceramiento en pesos, que eso lo abarate. ¿Quién tiene plata no declarada en pesos? Nadie, pero funciona como un incentivo y que haya una tonelada de pesos declarados para meter en pozo. En cualquier caso, es positivo lo que se está sacando, es un paso importante”, explicó Damián Tabakman, presidente de la CEDU.

Para los empresarios del sector, si la letra chica y la reglamentación acompaña el proyecto original, el estímulo podría “funcionar muy bien”. Como el blanqueo se realiza en una cuenta bancaria especial, que las inversiones en pesos sean garantizadas por plazos fijos UVAs es “vital” para que la moneda no pierda su valor, así como también que el impuesto a pagar sea con dinero del blanqueo y no con “plata blanca”. Además, buscan implementar un mecanismo en donde el dinero se libere por tramos para la obra comercial, ya que “darle todo el monto a la desarrolladora no es la mejor solución, las obras se hacen a lo largo de un par de años”.

El blanqueo se daría en un momento especial: “Es un buen tiempo para invertir en ladrillo ya que está más barato que nunca y mucha gente no puede hacerlo porque no tiene la plata declarada”, indicó Spina. En números, según el último relevamiento de Reporte Inmobiliario, en diciembre el costo de construcción de un metro cuadrado fue de US$529,10, esto es un 9,2% más bajo que en el mismo período del año pasado y 55% si se compara con el pico alcanzado en el año 2017.

Respecto al impacto del blanqueo en la generación de nuevas obras de construcción, los impulsores del proyecto consideran que si logran permear en los desarrolladores y compradores va a ser “una muy buena señal”, aunque si el inversor cree que la Argentina “va a explotar, el mercado no va a invertir por más beneficios que haya”. En otras palabras, la credibilidad y seguridad jurídica del país es clave. “No creo que el blanqueo sea espectacular en cuanto al monto, pero al mercado argentino le va a venir muy bien. De alguna manera, cualquier dinero suma. La gente siempre le tiene desconfianza a los blanqueos, pero es mejor meterlo en el circuito productivo que no poderlo utilizar. Es una propuesta que va a servir para reactivar una industria que está sumamente adormecida”, aportó Alberto Fernández Prieto, presidente de la desarrolladora Fernández Prieto & Asociados.

El “aprendizaje” de los otros blanqueos

Hay que tener en cuenta que no es la primera vez que un Gobierno decide llevar a cabo un blanqueo de capitales. En 2008 y 2013 Cristina Fernández de Kirchner envió al Congreso de la Nación un proyecto de ley para establecer un sinceramiento fiscal donde se “conquistaron” US$ 4700 millones en la primera ocasión y US$2600 en la segunda, a través de los Certificados de Depósito para la Inversión Inmobiliaria (CEDIN). Luego le llegó su hora a la gestión de Mauricio Macri, que en 2016 logró una cifra récord de US$116.800 millones.

Pero todos aquellos antecedentes poco sirvieron a la hora de movilizar la construcción: el dinero fue destinado a propiedades usadas. Como graficaron los desarrolladores, “nadie se puso un casco para meterse en una obra”. “Esta vez lo pusimos sobre la mesa y propusimos que el blanqueo sea para invertir en pozo, contrario a los blanqueos anteriores. Queremos promover el trabajo y la inversión, que no sea solo para lo usado porque eso no genera empleo genuino. En esta oportunidad, si sale todo como está previsto, el sinceramiento va a caminar para invertir en pozo en la Argentina. Somos optimistas al respecto”, finalizó Damián Tabakman, presidente de la Cámara de Desarrolladores Urbanos (CEDU).

Puntos claves del blanqueo

Este proyecto de ley hoy se trata en el plenario de comisiones de Vivienda y Ordenamiento Urbano y Presupuesto y Hacienda; y mañana en la Cámara de Diputados, siendo éstos los puntos más salientes:

  • La iniciativa tendrá vigencia desde que salga y hasta cumplidos los 120 días.
  • Quien ingrese pagará un impuesto especial por los fondos blanqueados que será del 5% desde la fecha de entrada en vigencia de la ley hasta sus 60 días posteriores; del 10% entre quienes ingresen el día 61 y hasta transcurrido un plazo de 30 días; y del 20% entre los días 90 y por hasta un nuevo plazo de 30 días de corrido.
  • Quienes se adhieran al blanqueo, no pagarán el impuesto de Bienes Personales por sus inversiones hasta el 31 de diciembre de 2022 inclusive: desde el período fiscal que se efectivice la inversión y hasta aquel en que se produzca la finalización de la obra privada nueva, hasta un plazo máximo de dos períodos fiscales.
  • “Un beneficio adicional es la consideración como pago a cuenta del 1% de las inversiones efectuadas en estas condiciones, a cuenta del impuesto a los bienes personales que sea consecuencia de los restantes bienes (como automotores, créditos, existencia de dinero, bienes muebles u otros bienes inmuebles)”, explicó Santiago Sáenz Valiente, contador público y asesor impositivo.
  • Por último, los titulares de inmuebles o de derechos sobre inmuebles, gozarán del diferimiento del pago del Impuesto a la Transferencia de Inmuebles de Personas Físicas y Sucesiones Indivisas o del Impuesto a las Ganancias. Es decir, que quienes vendan su terreno a una desarrolladora para realizar una construcción privada nueva y tengan que pagar los gravámenes correspondientes por la transacción, podrán abonar al momento del cobro.