Por Emilio Aguiló Iztueta

Estarán habituados a escuchar sobre el fenómeno de los Millennials y sobre la disrupción que están causando en el mundo los Centennials. Pero concretamente ¿quiénes integran estas generaciones?

Si bien no hay fechas estrictas, la generación Y o Cillennials está compuesta por todas las personas nacidas entre los años 1982 y 1995 o 2000 mientras que la Z o Centennials la componen quienes nacieron a partir de 1995 o año 2000.

Se preguntarán ¿qué tiene que ver esto con el Real Estate y con los negocios afines a esta industria? Pues, muchísimo. Según un estudio de Deloitte, en 2025 el 75% de la fuerza laboral del mundo pertenecerá a estas generaciones. Entonces, la lógica indica que el poder de compra, inversión y consumo estará concentrado en estas generaciones.

Como desarrollador inmobiliario, como agente inmobiliario (Realtor), como constructor ¿Estás preparado para este cambio de consumidor?

Los “jóvenes” Millennial prefieren destinar sus ahorros para vivir experiencias antes que comprar una vivienda o un lote con perspectiva de construirse una casa en el futuro; eligen el home office y la flexibilidad laboral por sobre la asistencia a una oficina; 36% está interesado en trabajar en el extranjero; Tienen un ADN nómade, lo que los hace reacios a la idea de vivir toda la vida en la misma ciudad o casa; el concepto de workation (trabajar y vacacionar) toma cada vez más dimensión. Los Y y Z ven la sustentabilidad y el impacto ambiental en todos los aspectos de la vida cotidiana, tienen conciencia del consumo de los recursos como agua y energía en las viviendas y edificios corporativos; no tienen hijos o tendrán menos que las generaciones anteriores; no perdurarán con una misma pareja el mismo período que lo hacían los baby boomers o X; etc. etc. etc.

En España el 68 % de los Millennials desea alquilar. En otros mercados como Alemania, Francia, Reino Unido, México, Canadá, Estados Unidos, India, China, Hong Kong, Australia y Japón, según la consultora CBRE, un 45 % de los Y se decanta por el alquiler y un 35 % por la adquisición.

En Argentina, el escenario es muy distinto. Sin acceso al crédito para adquisición, con costo de viviendas en dólares y la reciente devaluación, con inflación recurrente y pérdida del poder adquisitivo constante, las posibilidades de compra para un Y y Z son cada vez más escasas. Esto, llevará a decantarse por alquilar propiedades que cumplan con sus expectativas y modo de vida. Aquí viene el valor que pueden transmitir los desarrolladores, constructores e inmobiliarios a estas generaciones y a los inversores de estas propiedades para renta posterior.

La idea no es extenderse demasiado en caracterizar a estas generaciones y sus hábitos pero si poner algunas preguntas sobre la mesa e intentar responderlas.

1) ¿Qué tipo de proyectos inmobiliarios desarrollar?
2) ¿Qué características debe tener?
3) ¿Cómo construirlos?
4) ¿Cómo comercializarlos?
5) ¿Quién será el o los inversores?

Para responder a la primer pregunta, dos conceptos claves: comunidad y flexibilidad. Se debe buscar simplificar las vida de las personas, reducir costos de mantenimiento al máximo, contar con espacios que permitan la vida en comunidad y colaboración. Sharing economy in situ.

Estos desarrollos deben tener en su ADN:

– Espacios comunes para trabajar, cocinar, limpiar ropa, hacer deportes, recrearse y jugar. Conceptos básicos “Cowork, Coliving”.
– Proveer conexión de internet de alta velocidad y contar con más de un proveedor en la zona donde se construya para evitar caídas.
– Espacios “verdes” con vegetación autóctona y jardines verticales.
– Situados en lugares donde la contaminación ambiental y sonora sea la menor posible.
– Posibilidad de instalar huertas orgánicas en terrazas o espacios comunes para autoconsumo.
– Contar con buzones inteligentes donde 24/7 puedan recibir pedidos de ecommerce
-Contar con maquinas de vending para consumo interno.
-Espacios de carga para vehículos eléctricos como scooters, bicicletas, motos y autos.
-Sistema de acceso inteligente sin llaves keyless entry para invitados o personal.
– Buscar la autosuficiencia energética de las viviendas.
– Prestar atención al concepto de dormitorio como “refugio” con sus comodidades.
– Luz natural en los espacios interiores y comunes
– Si el desarrollo es una comunidad, contar con software de gestión.
– Aporta valor la ubicación con acceso a ciclo vías.
– Vivienda conectada. Apto dispositivos IOT (internet of things) como heladeras, robots de limpieza, ingresos, luces, alarmas, etc.

En cuanto al tercer punto, ¿cómo construir? La respuesta es con el uso de materiales reciclados y/o amigables con el medio ambiente.

Desde el diseño de la propiedad, se debe tener en cuenta además del uso de materiales, la disposición, aleros, pérgolas, celosías, altura y forma de ventanas, la refrigeración natural y sistema de calefacción, sistemas de recupero de aguas grises, el tipo de vegetación, la forma de la vivienda, el sistema energético mediante paneles solares, calefones solares, energía eólica, etc.

La industrialización de procesos y la robotización en la construcción permitirán ahorro de materiales, de tiempo y reducirá el impacto sobre el medio ambiente.

¿Cómo comercializarlos? La clave estará dada en segmentar. Por un lado quien usará o alquilará estas viviendas; y por el otro, el inversor o grupo de inversores. Ahora se distancian más el uno del otro. El desarrollador inmobiliario debe distinguir ahora, más que antes, quién es el inversor y el consumidor. Ya no podes hacer 1 mismo producto para todos. Vivimos en un mundo de especialización, de personalización… de Milennials y Centennials.

El consumidor será principalmente Inquilino. De larga o corta estadía, pero inquilino al fin.
En Argentina, hoy la generación Y lleva adelante el 45% de las búsquedas de inmuebles en Mercado Libre por ejemplo.

El 95% de los Z lee reseñas online mientras está de compras y la mitad no comprarán el producto si no encuentran suficientes comentarios sobre este.

Nos encontramos ante un consumidor muchísimo más informado, con acceso ilimitado a ofertas de diferentes inmuebles, precios, características, comodidades, etc.

Se da el fenómeno que los consumidores conocen hoy más sobre el producto que el propio vendedor, y esto no lo podemos permitir como realtor o agente inmobiliario. Hay que hacer los deberes, estar al día del mercado y conocer con profundidad lo que ofreces.

Este consumidor nuevo está acostumbrado a la inmediatez, a la respuesta urgente y a descartar más rápido que otros consumidores. Si no captas la atención de ellos en los primeros 15 segundos sobre lo que ofreces, estás out.

Hay que estar disponible 24 horas 7 días a la semana. Esto se puede lograr con ayuda de la tecnología.

En este artículo no se va a profundizar sobre formas de pago para comprar, alquilar o vender un inmueble, pero desde ya, el proceso debe ser 100% digital, incluir diferentes opciones y plataformas de pago. Esto incluye uso de billeteras virtuales locales y extranjeras, cripto monedas (Bitcoin y otras stable coins como USDT o DAI); tarjetas de crédito o prepagas, etc.

El Inversor:

Son personas o empresas que buscan diversificar inversiones en un tipo de activo fiable y estable como los inmuebles. La novedad aquí, es que ya no se comprará la totalidad de un activo, sino cuota parte o porciones del mismo. Esto se lleva adelante a partir de plataformas digitales de crowdfunding inmobiliario y mediante el uso de tokens virtuales que representarán porcentajes de los inmuebles.

Ojo, no dejarán de existir el tipo de inversor que compra el 100% de una propiedad, pero va a crecer mucho el inversor de “partes” de una propiedad o derechos sobre su explotación comercial.

La clave es poder transmitir al inversor que el resguardo de su capital seguirá siendo un inmueble con todas sus bondades.

¿Qué desea el nuevo inversor? Estar en más de un mercado o país, disminuir riesgos por causas políticas de algunos Estados, soportar la menor carga tributaria posible y gestionar todo de forma digital y simple. Obviamente el factor rentabilidad es clave y el desarrollo inmobiliario innovador y con estas características, lo hará más rentable que los proyectos tradicionales.

¿Estás listo para innovar? Hasta la próxima!