El winemaker Gerald Gabillet con el Cheval des Andes 2017 ($9.000 por botella en el mercado interno). El vino fue clasificado con 100 puntos en el último ranking dado a conocer en estos días por el prestigioso crítico norteamericano James Suckling.

Disfrutamos de nuestro trabajo comunicando todo lo relacionado a la industria del Vino, y en ese devenir profesional conseguimos acceder a probar los vinos excelsos que se producen en la Argentina. Por eso estuvimos en Cheval des Andes, la sociedad que tiene Cheval Blanc de St. Emilion y LVMH, que presentó su cosecha 2017 ($9.000 por botella en el mercado interno) de la mano de su winemaker Gerald Gabillet, acompañado por la encargada del viñedo, la Ingeniera agrónoma Paula Toso, y disfrutamos esos “Grand Crú andinos” con la impecable cocina del Chef Matías Gil (Chandon), en un encuentro de lujo que compartimos con un reducido grupo de periodistas y buenos amigos, en un verdadero placer para los sentidos.

Justamente ese Cheval des Andes 2017 fue clasificado con 100 puntos en el último ranking dado a conocer en estos días por el prestigioso crítico norteamericano James Suckling, quien en el Top 100 Wines of 2020, lo ubicó en el puesto n° 9.

Muchos de los especialistas en vinos tenemos una atracción especial hacia Las Compuertas, uno de los mejores terroirs de Luján de Cuyo, donde se encuentran viñedos con Malbec pre-filoxéricos y centenarios, y nos encontramos en el centro de la finca de Cheval, donde estaba la cancha de polo, que la misma se ha levantado por completo y allí se implantaron nuevos viñedos…Pero observamos un rectángulo verde e inculto: es el espacio reservado para el proyecto de construir allí su propia bodega.

Gerald Gabillet, sobre el proyecto de construir ahí mismo una nueva bodega, le dijo a EcoVinos/Ecocuyo:

-La bodega propia para nosotros es un proyecto muy importante. Hemos empezado a trabajar en eso. Por el momento no puedo decir mucho sobre eso, pero es uno de nuestros objetivos, que sería el crecimiento lógico de Cheval des Andes. Nosotros tenemos la suerte de tener una gran hermano local que es Terrazas de los Andes, y dónde podemos vinificar como desde siempre también en buenas condiciones. Pero como tenemos esta noción de ‘Cru’ y es muy bueno tener nuestra bodega en el corazón de nuestra finca de Las Compuertas. Venimos trabajando en inversiones constantes en los últimos años, pero esto va a ser importante, y en eso estamos trabajando ahora con Chateau Cheval Blanc y hacia allí hemos fijado nuestros objetivos.

-¿Hablános de esta nueva añada de Cheval des Andes?

-Hace pocas semanas hemos hecho en lanzamiento de Cheval des Andes 2017, y para nosotros es un momento bastante particular porque es una cosecha que la gente ha hablado mucho, y también una añada muy particular después de 2016 que marcaba un poco el estilo de Cheval des Andes y sobre todo porque refleja el acompañamiento del Chateau Cheval Blanc desde Francia y su implicación y compromiso aquí en la Argentina. Una cosecha muy particular que al final demuestra y representa el cambio interno y la imagen hacia afuera de Cheval des Andes.

-¿Cada vez hay mayor presencia de Cabernet Sauvignon?

-En esta cosecha tenemos una mayor presencia de Cabernet Sauvignon con 38% (62% Malbec) que es un porcentaje bastante importante, pero que marca este cambio de estilo, porque creemos mucho en esta variedad. Por eso estamos reestructurando el viñedo de nuestras dos fincas de Las Compuertas y de Altamira, y además estamos plantando Cabernet Sauvignon porque pensamos que es una variedad que es una base importante de nuestro corte y que permite levantar el nivel de nuestro vino. Y cuando hablamos de un vino elegante el Cabernet Sauvignon participa mucho en la característica de nuestro vino.

-¿Y es un varietal que refleja y habla del vino de la casa madre que es el Cheval Blanc de Saint Emilion?

-Sí, por supuesto, porque la idea de Chateau Cheval Blanc es hacer un corte que tiene características en la complejidad, muy interesante. Y lo que hace el Cabernet Sauvignon en el Cheval des Andes es lo que le agrega al Cheval Blanc el Cabernet Franc. Una forma de similitud entre la filosofía en Francia y aquí en la Argentina, es que allá el corte es Cabernet Franc-Merlot, y para nosotros es Cabernet Sauvignon-Malbec, bastante similar en el equilibrio que buscamos en los vinos,

-¿Ahora elaboran el Cheval des Andes exclusivamente con uvas de fincas propias?

-¡Eso! Para nosotros y para Cheval Blanc desde 2012 estaba ese objetivo, que lo comunicábamos antes como el ‘Gran Cru de los Andes’ pero desde 2016 verdaderamente somos un ‘Cru’ porque utilizamos exclusivamente nuestra uva propia. Y esto no va a cambiar, porque estamos haciendo todo en el viñedo, en nuestras 47 hectareas entre las dos fincas para utilizar únicamente nuestra uva, y eso ayuda mucho a levantar el nivel cualitativo de Cheval des Andes, porque hacemos una viticultura de precisión con más y más conocimiento sobre nuestro terroir, y eso ayuda mucho a encontrar más precisión en nuestros vinos.

-¿Estuvieron trabajando con un especialista en estrés hídrico?

-Tenemos un asesor desde 2015 que nos ha ayudado mucho a entender un poco la climatología de Argentina y sobre todo de Mendoza, que es un clima particular, un clima continental, y él es un especialista que nos ha ayudado mucho en el tema del riego, que para nosotros en Burdeos es algo bastante nuevo. Al contrario de aquí allá tenemos demasiada lluvia en algunas temporadas. Y Xavier Choné nos ayudó a levantar el nivel sobre todo de nuestros Cabernet Sauvignon, y permitir de no tener estrés hídrico que está en el aspecto de la piracina, que es un poco la caricatura de los Cabernet Sauvignon de Argentina, y nosotros desde 2015 tenemos el Cabernet Sauvignon a madurez óptima y sin piracina. Eso hace la gran diferencia y ayuda mucho en el corte.

-¿Cuál es el volumen en cantidad de botella anuales de Cheval des Andes?

-Para nosotros la prioridad es el nivel del vino y su calidad, por eso todos los años hacemos lo necesario desde el viñedo. Para 2017 la producción es alrededor de 80.000 botellas a un precio de $9000 para el mercado local. Para la cosecha 2018 serán 100 mil botellas.