En la Argentina acaba de lanzarse la primera papa modificada en su ADN para resistir un virus. El proyecto contempla un desembolso del orden de los $1.500 millones.

Tecnoplant, la filial del grupo Sidus que patentó un desarrollo iniciado a fines de los años ’90 por el Instituto de Ingeniería Genética y Biología Experimental (INGEBI) dependiente del CONICET, viene llevando a cabo las pruebas de campo del cultivo en tierras de Mendoza bajo control de uno de los primos del presidente Mauricio Macri.

Justamente, el propio Macri mantuvo reuniones con Gustavo Napolitano, gerente de la controlada por Grupo Sidus, hace dos semanas, según confió a iProfesional el mismo ejecutivo.

Ante la consulta respecto de los aspectos discutidos en el encuentro, Napolitano reconoció que el mandatario se mostró “muy interesado” en las posibilidades comerciales de la nueva papa. Incluso, según precisó el directivo de Tecnoplant, “Macri expuso que tiene un relacionamiento familiar con el negocio a partir de la sociedad que viene encabezando uno de sus primos”.

El primo es Fabio Calcaterra, quien en 2016 cerró un acuerdo con la norteamericana Simplot -gigante internacional del negocio de las papas congeladas- para avanzar con el cultivo en algo más de 1.800 hectáreas distribuidas en el departamento mendocino de San Carlos.

La sociedad entre Calcaterra y Simplot en tierra cuyana lleva el nombre comercial de San Fili y el proyecto que promocionan ambos actores implicará un desembolso total de $1.500 millones a completar en algo más de dos años.

Además de la siembra de papa en San Carlos, la iniciativa también contempla la instalación de una planta de procesamiento para el empaquetado de papas prefritas congeladas en Luján de Cuyo, también en Mendoza.

Del lado de la compañía que promueve el cultivo modificado genéticamente, Napolitano señaló que los trabajos en Mendoza en lo que hace a la siembra y reproducción de los tubérculos se están realizando con vistas a iniciar la comercialización en el transcurso de 2019.

Papa modificada

El producto fue dado a conocer la semana pasada en un evento de prensa del que tomaron parte ejecutivos de Tecnoplant, la compañía que controlará la comercialización del transgénico, y representantes de las secretarias de Ciencia y Agroindustria de la Nación.

La papa transgénica, que la firma controlada por Grupo Sidus comenzará a introducir en los mercados a partir de 2019, es resultado de una manipulación que -sostienen sus promotores- le garantiza resistencia al virus PVY.

La producción de papas en la Argentina hoy se distribuye entre las provincias de Buenos Aires, Tucumán, Salta, Jujuy, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Córdoba, Río Negro, Chubut y Mendoza. En términos de cultivo anual, el tubérculo ocupa cerca de 75.000 hectáreas.

Desde Tecnoplant precisaron que la intención comercial de TICAR es abastecer al mercado doméstico dado que son muy pocos los países que importan el producto fresco. “A excepción de Brasil o Uruguay, en volúmenes siempre pequeños, la venta al exterior de papas frescas es prácticamente inexistente”, reconoció Napolitano. Se estima que el consumo de papas por persona, sólo en la Argentina, alcanza los 40 kilos al año. Fuente: Iprofesional

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