La idea es recuperar el almuerzo con vino. Un objetivo clave para la industria, en un contexto en el que el consumo viene de perforar el piso de los 20 litros per cápita, el peor nivel desde que se tenga registro. Con ese foco en mente, bodega Bianchi se prepara para sacudir el mercado al relanzar su familia de varietales de la mítica línea Don Valentín Lacrado buscando que que las etiquetas entry level copen la escena.

Se trata de una marca emblemática que viene atravesando las décadas y que supo hacerse un lugar en la mesa de los argentinos, primero con los blends tinto y blanco –que vieron la luz en la década del ’60- y ahora redoblando la apuesta con un Torrontés, un Malbec y un Cabernet Sauvignon.

Si bien estas tres últimas etiquetas habían sido estrenadas hace un par de años, ahora –con nueva etiqueta mediante- reclaman un lugar más importante en esta estrategia que los responsables de Bianchi denominaron “democratización” del vino.

La bodega está relanzando la línea de varietales Don Valentín Lacrado a un precio ultra competitivo. Esperan duplicar la producción en el corto plazo

La apuesta de la bodega es a recuperar lo simple, lo directo, rescatando el placer de beberlo y el disfrute, para diferentes ocasiones de consumo y para distintos consumidores.

La punta de lanza de esta estrategia es ofrecer una buena relación entre la calidad -a partir de vinos equilibrados, frescos, de buena factura-, y el precio, considerando que Don Valentín Lacrado clásico se ofrece a $149 y que los varietales cuestan $169.

La empresa de San Rafael reimpulsa su marca más vendida en volumen, Don Valentín Lacrado, con nueva imagen, más varietales y fuertes acciones. Así, espera “democratizar” el consumo, frente a la sofisticación de los últimos años.

La bodega, que vende vinos de $ 95 (New Age/Borgoña) a $ 3.500 (Enzo Bianchi), espera poder alentar la venta de vinos de mayor volumen, los más complicados en tiempos de crisis y caída del consumo.

Don Valentín compite en el segmento de vinos económicos y de gama media, la franja más afectada por la pérdida de poder adquisitivo.

Cabe destacar que, en la actualidad, la bodega elabora 12 millones de botellas de la línea clásica y 700.000 de los varietales. El objetivo en el corto plazo, incrementar la producción de estos últimos hasta llegar a duplicarla en el corto plazo.