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Pablo Eitner y Carlos Solchaga son mendocinos e ingenieros que viajaron y trabajaron por el mundo de la mano de la industria del petróleo y ahora regresaron a Mendoza para lanzar
Crowdi, una plataforma que pretende convertirse en un vínculo de inversión inmobiliaria o
“una solución para democratizar el acceso a alternativas de inversión”, tal como ellos la
definen.

El sitio es una mezcla de prop techt y fintecht y ya tuvo su primera prueba exitosa en Bolivia en 2019 (aunque con un modelo distinto) en donde, hasta el año pasado, Pablo se había afincado con su familia.

El objetivo, así, es brindar una alternativa de inversión en una propiedad inmobiliaria con la
seguridad que ello implica y hacer accesible la opción a la mayor cantidad de personas posible a partir de la desmaterialización de la propiedad a través de un fideicomiso.

El fideicomiso es para garantizar la inversión y se trata de Mendoza Fiduciaria quien se
encargará también de la escrituración legal. Es que los desarrolladores han buscado aliarse con nombres de trayectoria como un modo más de dar seguridad a quienes invierten. Así, la tasación de cada proyecto lo hará Remax mientras que los pagos se podrán hacer a
través del banco Supervielle con débito directo, presencial con pago fácil o crédito.

“Invertir en una propiedad con tarjeta de crédito es innovación”, afirmó Eitner. Explicó, además, que en Mendoza no hay proyectos similares y que aunque en el mundo existe el crowdfounding inmobiliario, éste se estructura de manera diferente.

Cómo funciona la plataforma

Las entidades mencionadas funcionan como soportes de seguridad pero, en realidad, lo que
mayor confianza dará a Crowdi es la asociación con desarrolladores locales que tengan una
importante trayectoria de éxito y cumplimiento de sus obligaciones.

Por eso, la primera propuesta en la que se podrá invertir es una vivienda de Cortaderas Terra (casa 2).

La casa específica entra en un fideicomiso, se divide en 100.000 partes y alguien puede
comprar desde una a un costo de $15.000, que es la inversión mínima. Cuando se termina de construir, la propiedad se vende y se reparte el proporcional con el valor agregado ganado. Recién ahí, sale una propiedad nueva para la inversión en la plataforma.

Carlos Solchaga, uno los ingenieros mendocinos que fundó Crowdi

“El objetivo es que cualquier persona pueda invertir en el negocio inmobiliario en las
propiedades que tenemos anunciadas. No es cualquier casa sino una con nombre y apellido, por decirlo de una manera”, enfatizó Eitner quien agregó que el objetivo es acercar al desarrollador con los inversores.

Es como comprar una parte (o varias con un tope de $600.000 acumulados anuales sin tener que demostrar ingresos debido al marco regulatorio vigente) de una propiedad en pozo para obtener la plusvalía correspondiente cuando la casa esté terminada y se venda, pero también funciona como reserva de valor debido a que la inversión se actualiza por el índice de inflación de la CAC y el propietario puede poner su parte en venta en el sitio cuando así lo desee. Eso sí, por cuestiones regulatorias, solo podrán comprarla quienes participen de Crowdi.

Por otra parte, más allá del ajuste por inflación, el margen de ganancia que se obtendrá no es generalizado sino que dependerá de cada propuesta en particular (lo que estará consignado a la hora de invertir).

En este sentido, no se trata de invertir en una bolsa sino en proyectos atractivos y que puedan ser conocidos y palpables por los participantes. El objetivo es buscar, además de empresas confiables, proyectos que no demanden complejidad de ejecución como los edificios.

“Desmaterializar la propiedad no solo es una fuente de inversión alternativa para desarrollistas sino una democratización –por información y posibilidades- a la inversión inmobiliaria”, completó Eitner.

La estructura legal se garantiza a través de fideicomisos administrados por Mendoza Fiduciaria S.A., empresa con constitución accionaria del Fondo para la Transformación y el Crecimiento de Mendoza (FTyC); mientras que los medios de pago y cuentas fiduciarias son gestionadas a través del Banco Supervielle.

Asimismo, todos los usuarios deben realizar un proceso de identificación biométrica que garantiza la validación de su identidad y, al mismo tiempo, evita que personas no autorizadas utilicen su nombre para operar en la plataforma. Adicionalmente se verifica la identidad con RENAPER y ANSES.

Esta nueva solución ya se encuentra disponible con un primer proyecto en el Complejo Cerrado Cortaderas Terra desarrollado por Gimenez Riili y cuenta con varios proyectos próximos a incluirse en la plataforma.

Aquellos interesados en invertir online en el sector inmobiliario desde montos mínimos pueden conocer más en www.crowdi.ar