La pandemia aceleró la demanda de las viviendas que se construyen en tiempo récord, sobre todo impulsada por el creciente interés de las personas en instalarse en zonas más alejadas de la ciudad. La principal ventaja de las casas prefabricadas o modulares es que en entre tres y cinco meses están listas para habitar.

“En este momento estamos con la construcción de muchas casas de tipo modular para countries”, dice Juan Pablo Rudoni, presidente de Ecosan, la empresa especializada en el sector. También son elegidas para zonas turísticas, ya que por ejemplo si se trata de las modulares realizadas totalmente en fábrica, al tratarse de módulos ensamblados pueden trasladarse de un lugar a otro fácilmente. Si bien esta puede ser una ventaja, no siempre la decisión es fácil.

Un punto en común entre ambas alternativas es que resulta mucho más sustentable y económica que la construcción tradicional, ya que utiliza mínimas cantidades de agua y no requiere de la presencia de obreros durante largos períodos de tiempo.

“Las casas modulares son casas hechas con paneles termoaislantes, con terminaciones de calidad, con buena eficiencia energética”, asegura Rudoni. La obra se realiza a partir de una estructura metálica, son paneles termoaislantes, que cuentan con un núcleo aislante de poliuretano expandido y dos caras de acero galvanizado prepintado al horno de una densidad de 40 kilos aproximadamente. “Esto tiene dos ventajas, los paneles son 100% hidrófugos, es decir, el agua no traspasa, no genera fisuras, ni quebraduras y tienen una gran capacidad de aislación térmica. Esto le da una gran eficiencia energética a la casa, es un tres a uno en la comparación con la construcción tradicional. Es decir, consume mucho menos energía tanto para calefaccionar como para refrigerar, corresponde a un tercio de lo que se gastaría en una construcción tradicional”, explica el emprendedor.

Casas modulares con paneles

En el caso de las modulares hay dos modalidades, las que se construyen casi al 100% en una fábrica y se trasladan al lugar, son módulos de 12 metros por 3,60 m que se acoplan y es más restrictiva en cuanto a las posibilidades de construcción, porque son módulos que ya están hechos. Por otro lado, están las modulares que se arman en el lugar, a base del mismo material, pero la diferencia es que el libre es proyecto, en cuanto a la cantidad de metros y características.

“El tiempo es más o menos el mismo, entre que se empieza a construir y la gente entra a vivir son aproximadamente unos cinco meses. Usamos el mismo material para las dos, el panel lo usamos como si fuera el ladrillo hueco para la construcción tradicional, después trabajamos con revestimientos de todo tipo, internamente con Durlock, externamente con madera, piedra, eso queda a criterio del proyecto, del propietario”, señala Rudoni. Además, aclara que el precio, en cada caso varía más por las terminaciones que eligen los propietarios que por el sistema constructivo en sí, “son casas de un nivel medio para arriba, el m2 terminado tiene un valor aproximado de US$800″, señala. Una vez finalizada la obra, se le entrega a cada propietario un manual de mantenimiento preventivo con las características de la construcción y las instrucciones para el mantenimiento periódico.

Madera, la base de las prefabricadas

Las casas prefabricadas tienen otras características. Eduardo Serantes, ingeniero y uno de los seis socios de B3 Hogar que se conocieron mientras trabajaban para la organización Un techo para mi país, explica que en su emprendimiento se dedican a la construcción de casas prefabricadas bajo el sistema wood frame.

“Los precios varían pueden ir desde la opción de diseño a medida desde US$400 el m² o modelos prediseñados a $50.000 el m². “Tenemos dos líneas una más social y económica y otra más tope de gama que sigue siendo económica, pero con otras terminaciones”, señala Serantes.

“Nuestro trabajo es en madera, lo que se llama wood frame, toda la parte estructural de la casa está hecha con tirantes de madera de pino tratada”, dice. Del interior hacia afuera, utilizan además placas cementicias, tipo Durlock, aislación de lana de vidrio de 50 mm, OBS estructural certificado de 11 mm (paneles compuestos por astillas o virutas de madera), membrana hidrófuga, mientras que el revestimiento exterior puede variar entre placas cementicias o chapa acanalada, entre otros materiales.

“Tenemos un diferencial, porque, en general, las prefabricadas, son modelos pre establecidos. En nuestro caso particular, vos venís con una idea y te proponemos tres o cuatro opciones a partir de lo que necesitás y después te armamos un proyecto llave en mano”, explica el emprendedor.

La ventaja también está en la velocidad de construcción, según Serantes, se construyen 50 metros cuadrados por mes y entre que se seña la casa y se entrega con llave en mano el tiempo es aproximadamente de entre 3 a 4 meses.

“En el interior realizamos todas las terminaciones, los artefactos, muebles de cocina y baño, calefacción. Recomendamos utilizar doble vidrio para una mayor eficiencia energética, pero eso queda a consideración del propietario. Estas casas se construyen en madera que a diferencia de otros materiales es renovable, lo que hace mucho más sustentable la propuesta, también incorporamos pilotes de plástico reciclado, que resultan súper resistentes frente a la humedad”, asegura el ingeniero.

En cuanto al mantenimiento, este tipo de casas requieren de un cuidado regular, “por ejemplo, si se rompe un caño hay que arreglarlo rápidamente porque la madera se empieza a humedecer y pudrir, al tratarse de una estructura de madera tenés que estar más atento a posibles mantenimientos”, finaliza Serantes, que asegura que el objetivo de estas viviendas es lograr un producto eficiente y más económico, de rápida construcción y sobre todo adaptable.

Los diferencias entre una casa modular y una prefabricada

  • Materiales. Las prefabricadas se construyen sobre una estructura de madera, las modulares con paneles de poliuretano expandido.
  • Tiempo. La prefabricadas pueden estar listas en tres meses, las modulares llevan cinco.
  • Eficiencia energética. En el caso de las modulares, los paneles termoaislantes proveen de una mayor capacidad de asilamiento, aunque las prefabricadas, además de la madera suman materiales aislantes como placas cementicias, lana de vidrio, entre otros.
    Costos. El precio de una casa modular es aproximadamente el doble que una prefabricada.
  • Mantenimiento. Por su materialidad, las prefabricadas en madera requieren de un mayor mantenimiento que las modulares. Son más susceptibles al paso de humedad, aunque muchas se construyen con placas hidrófugas. En el caso de las modulares, los paneles termoaislantes otorgan mayor resistencia y no permiten el paso del agua.