Miriam Chávez: de trabajadora golondrina a figura nacional de la gastronomía

Miriam Chávez nació en Salta pero es mendocina por adopción. Comenzó como trabajadora golondrina y hoy tiene su restaurante en el Valle de Uco. La Secretaría de Turismo de la Nación le dio un espacio destacado entre un puñado de chefs de todo el país que recomienda el plan cocinAR.

Compartir

De ser trabajadora golondrina a tener su propio restaurante, Miriam Chávez recorrió un largo camino. Trabajó cosechando en el campo, limpiando y como mucama, hasta que entró como ayudante en la cocina de una bodega O Fournier, donde aprendió los secretos de los sabores mendocinos.

Hoy tiene, junto a su hija mayor, su propio establecimiento en el Valle de Uco. Se llama Atipana, que significa “triunfar o vencer luego de una larga lucha”. Lo visitan turistas de todas partes, que llegan atraídos por la oferta enoturística de Mendoza.

“Ver la cara del turista que no se quiere ir, que quiere estar horas mirando las montañas, eso es impagable”, dice Miriam, quien nació en Salta y vivió parte de su vida allí y parte en Bolivia, antes de adoptar a Mendoza como su hogar.

El restaurante está ubicado en Vista Flores, Tunuyán, en el complejo Pérgolas de Vista Flores. Abrió sus puertas a fines de 2017 y ofrece platos tradicionales pero con un toque gourmet, elaborados con las mejores y más nobles materias primas de nuestra tierra.

Su dedicación, esfuerzo, sacrificio y amor por la cocina le valieron un merecido reconocimiento de la Nación. En el marco de la Mesa de Turismo de la Región de Cuyo, que se llevó a cabo en Mendoza el 6 de setiembre y que estuvo presidida por Mauricio Macri, por el Gobernador Alfredo Cornejo, el secretario de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, y la presidenta del Emetur, Gabriela Testa, entre otras autoridades, el Presidente pudo conocer y felicitar en persona a Miriam y compartir una charla con ella.

En ese contexto, autoridades de la Secretaría de Turismo de la Nación, le anunciaron a Miriam que sería una de las beneficiarias del programa Fondetur, iniciativa que impulsa la cartera nacional, y que hace aportes a proyectos sostenibles que favorecen de alguna manera el desarrollo turístico en el territorio.

Cabe destacar que el Emetur postuló para este programa diferentes proyectos a la Nación en el mes de junio, y en septiembre se definieron los beneficiarios. Miriam recibió una suma de 100 mil pesos para llevar a cabo mejoras en su emprendimiento, en este caso el restaurante.

Además, en la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT), la “chef de las montañas” tuvo un espacio destacado en la alfombra de ingreso al evento en La Rural, con imágenes de un grupo de chefs de distintos puntos del país, preparado especialmente por la Secretaría de Turismo de la Nación que lleva adelante el plan CocinAR que busca dar un fuerte impulso al turismo gastronómico de Argentina y posicionarlo como uno de nuestros grandes atractivos en el plano nacional e internacional.

Así, con dos imágenes de Miriam y de Atipana de gran tamaño, los miles de visitantes que pasaron por la feria durante los 4 días de duración –del 29 de septiembre al 2 de octubre– pudieron conocer un poco más sobre esta emprendedora y lo que tiene para ofrecer en el Valle de Uco a mendocinos y turistas en materia de sabores, relax y disfrute del paisaje.

Anécdotas de vida

  • Miriam nació en Salta y se crió un poco allí y otro poco en Bolivia, donde nació su padre, y llegó a estudiar unos años en la universidad pero no pudo recibirse. Golpeada por la crisis, la familia empezó a ir de un lado a otro: trabajadores golondrina. Cosecharon tabaco, naranjas, tomates… y uvas.
  • “Cuando llegué a Mendoza, me enamoró el lugar”, dijo con un gesto que pareció abrazar la Cordillera. Y allí crió a sus tres hijas, sola, luego de separarse, cosechando, vendiendo ropa, limpiando casas.
  • La chef Nadia Harón, a quien define como su maestra, le propuso trabajar en bodega O.Fournier. Allí limpió, preparó desayunos, amasó pan y fue su ayudante. Observó, probó, aprendió, y ahora está al frente de la cocina de un restaurante premiado en el mundo. Y de cosechar y limpiar baños, llegó a cocinar para el embajador estadounidense en Buenos Aires, para el Presidente en la embajada argentina en Washington, y en un exclusivo country de Beverly Hills. Una vez llegó a la bodega un grupo de gente de Estados Unidos para conocerla, y no podía creerlo.