Dos hermanos mendocinos vendieron más de 11.000 lápices de papel que confeccionaron de manera artesanal reciclando hojas de diarios en su casa, que fueron adquiridos a bajo costo por escuelas y empresas públicas y privadas de esa provincia, de Buenos Aires, Córdoba, Neuquén, Tierra del Fuego, Misiones y La Pampa.

“Llevamos siete meses de producción y desde entonces vendimos más de 11.000 lápices en ocho puntos de ventas en diferentes lugares del país”, dijo a Télam Matías Miranda, unos de los emprendedores de 23 años.

Los jóvenes confeccionan 400 lápices por día que venden a 15 pesos por unidad sin importar el volumen que se compre. “Con una hoja de diario doble carilla hacemos ocho lápices y para el armado nosotros cortamos el papel, con las medidas necesarias, luego lo desinfectamos para eliminar virus y bacterias, pasamos al pegado del grafito con el papel y se enrolla para darle forma al lápiz”, contó el joven que es técnico superior en Gestión Ambiental.

A inicios de 2019, Matías y su hermana Dagma (25), egresada de la Licenciatura en Gestión de Negocios Regionales de la UNCuyo, pusieron en marcha el emprendimiento “Suyana”, que en lengua quechua significa oportunidad.

Matías y Dagma Miranda, los emprendedores de General Alvear

“Estamos creciendo cada vez más, no esperábamos esta aceptación; por el comienzo de clases para los meses de enero y febrero tenemos una gran demanda de librerías”, afirmó Matías.

La idea surgió cuando los hermanos vieron la gran cantidad de diarios que se desechaban por lo que decidieron utilizar ese material para crear los lápices y así impulsar el consumo responsable y el reciclaje de residuos.

Fue así que Matías y Dagma se instalaron en el living de su casa en la localidad de Bowen, en General Alvear, para comenzar a darle forma a la idea y donde aún continúan con la producción.

“Tenemos mucha demanda, si bien los pedido son en grandes cantidades nosotros seguimos trabajando de modo artesanal pero vamos acelerando el proceso y comprando maquinarias pequeñas para aumentar la producción”, reconoció el joven, para quien el proyecto genera impacto en lo económico, ambiental y social.

Las lápices ya se venden en Buenos Aires, Córdoba, Neuquén, Tierra del Fuego, Misiones y La Pampa.

Los hermanos recorrieron ferias, eventos y recibieron reconocimientos como el Eco premio Argentina 2019 en agosto pasado que se celebró en Godoy Cruz, un galardón que reconoce proyectos con impacto ambiental, social y económico de instituciones educativas, empresariales, ONG, municipios y medios de comunicación.

“Para este año fuimos invitados a dar charlas en varias escuelas en La Pampa y comenzamos a trabajar con otros productos como portalápices, lápices de colores y mochilas, todo con materiales reciclables”, concluyó Matías Miranda.