Javier Yáñez, socio de Reserva del Sol

Reserva del Sol es una compañía de capitales locales dedicada al embotellado de agua mineral de manantial. Su planta fraccionadora se encuentra en el distrito de Cápiz, departamento de San Carlos, Valle de Uco, Mendoza.

Javier Yáñez, uno de los socios, nos cuenta: “El proyecto nació hace más de 20 años de la mano de mi papá y hoy lo continúo junto a María Eugenia Fusari y Diego Valverde.
Embotellamos agua mineral de glaciares de 2000 años de antigüedad. El agua surge de manera natural desde profundos acuíferos debajo de la Cordillera de los Andes, uno de los reservorios de agua dulce de mejor calidad a nivel mundial. Al provenir de un acuífero artesiano surgente (aislado de las influencias de aguas superficiales) y envasada en origen, adquiere la denominación “agua mineral natural de manantial”. Caso contrario sería agua de mesa”.

La planta de embotellado también se ubica en el departamento San Carlos, en un predio de 6000 m2 donde la compañía cuenta con una nave productiva y una de acopio. La capacidad de producción de la línea retornable es de 200 bidones por hora y la de la línea descartable, de 2.500 botellas por hora.

“También tenemos un centro de distribución en Guaymallén (que pronto mudaremos a un nuevo espacio) y oficinas en Kilómetro 8. Desde allí abastecemos a más de 750 clientes entre particulares, empresas y mayoristas. Distribuimos nuestros productos en el Gran Mendoza, Lavalle, Valle de Uco y Potrerillos”, agrega Javier.

Un plan de inversión permanente

Reserva del Sol ofrece diferentes líneas de productos: envases retornables con bidones de 12 y 20 litros, máquinas de agua fría/caliente destinadas principalmente a empresas y botellas descartables de 600 cc, 2, 6 y 10 litros.

“Los márgenes de rentabilidad de este negocio son pequeños y la estrategia durante los últimos años ha sido invertir permanentemente y crecer. El año pasado construimos una nueva nave para ampliar nuestra capacidad de producción, compramos equipamiento y vehículos. La inversión fue de aproximadamente 8 millones de pesos”.

En cuanto al balance del año, indica: “Estamos cerrando el 2021 con niveles de facturación en crecimiento. Si bien la economía está resentida a nivel general, lo que afecta a todas las industrias, tenemos buenas perspectivas.

Hay una tendencia en todo el mundo a volcarse hacia un estilo de vida más saludable y la alimentación juega un rol fundamental.

Si bien competimos en el mismo segmento de mercado con marcas reconocidas, en momentos de crisis, los consumidores se animan a probar nuevos productos. Nuestros diferenciales son la calidad del agua y el precio competitivo y ahí tenemos una gran oportunidad”.