Un estudio realizado por el Departamento de Energía de la Facultad de Ingeniería de la UBA analizó el impacto que implica la mejora del aislamiento térmico eficiente en las viviendas de Argentina en términos de ahorro de energía y de emisiones de CO2 en distintas regiones climáticas.

Las provincias que se incluyeron como representativas de Argentina en el estudio fueron Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Río Negro, Salta, Santa Fe y Tucumán.

Asimismo, se tomó como referencia el consumo de energía para climatización de una vivienda característica del parque edilicio construido, de 60 m2 nivel C (es decir, sin aislación térmica eficiente) y los niveles B y AB recomendados y avalados en las normas vigentes.

El estudio demostró que se lograrían reducciones de consumo de hasta un 57% aplicando soluciones constructivas de aislación térmica eficiente en muros y cubiertas que permitan llegar a niveles B o AB.

Los beneficios de la aislación térmica eficiente impactan directamente en dos ámbitos claves: en el individuo, reduciendo el valor de la factura energética, mejorando la capacidad de compra y las condiciones de confort y evitando o reduciendo enfermedades generadas por inexistencia de aislación térmica.

Mientras que a nivel país generaría una menor demanda de energía y una mayor seguridad energética, mejorando la balanza comercial, optimizando el acceso a la energía y provocando aumento de inversiones, PBI y empleo.

Por su parte, el aporte de subsidios del Estado podría ser redireccionado a programas de financiamiento para la mejora del aislamiento de las viviendas.

El empleo también sería un aspecto muy favorecido si se llevara a cabo un plan de rehabilitación energética en Argentina. Según estudios realizados a nivel internacional, en términos de creación de empleo, se puede crecer a lo largo de una década generando más de 55.000 puestos de trabajo, en paralelo con el incremento del número de viviendas rehabilitadas, ya que impulsaría la actividad en el sector de la construcción y en las industrias relacionadas.

“Este tipo de estudios, así como también sus resultados y conclusiones, muestran la importancia y la urgencia de avanzar en la optimización del etiquetado energético de viviendas, un instrumento que tenemos como país y sociedad para conocer las prestaciones energéticas de una vivienda y ser conscientes del consumo que podemos reducir”, comentaron a través de un comunicado las autoridades de las asociaciones organizadoras del Primer Congreso Argentino de Etiquetado Energético de Viviendas, en donde se presentó el estudio.