“Las constantes inversiones en innovación y tecnología aplicadas a todo el proceso de elaboración son fundamentales para mejorar la calidad de nuestros vinos y la eficiencia productiva. Nos permite alcanzar un alto estándar de calidad y potenciar nuestras exportaciones a más de 60 países”, dice Gastón Lo Russo, CEO de Finca Flichman.

Finca Flichman recibió fondos por US$ 15 millones durante el 2018 y 2019 del Grupo Sogrape utilizados para renovar la infraestructura, maquinarias, equipamiento, reconversión de viñedos, sistemas de riego y mejoras edilicias en la bodega a fin de consolidar su compromiso con la mejora continua en la calidad de sus vinos.

Hoy, Finca Flichman estrena un nuevo laboratorio modelo en la industria del vino, integrándose con la oficina de Control de Calidad. Incorporó equipamiento de última tecnología para análisis fisicoquímicos y microbiológicos los cuales se complementan con nuevos suministros para el control del insumos secos, permitiendo asegurar la calidad del producto en cada una de sus etapas de elaboración.

También, sumó en la bodega una despalletizadora de primer nivel mundial, un filtro tangencial, una nueva máquina de tapa a rosca y otra para el cerrado de cajas y se instalaron nuevos sistemas de iluminación LED en la planta. Incorporó una cinta de selección para la recepción de uvas de alta gama, nuevos tanques de acero inoxidable de pequeña capacidad y vasijas de roble de 2.500 litros utilizadas por primera vez para vinos de la cosecha 2018.

Germán Berra, winmekaer de Flichman, y Gastón Lo Russo, en la cava histórica de la bodega

Como parte de estas inversiones, Finca Flichman trasladó sus oficinas centrales de Buenos Aires al barrio de Barrancas de Belgrano, se incluyeron mejoras edilicias en la bodega, importantes remodelaciones en la sala de degustación para recibir clientes internacionales diseñada por la arquitecta Luisa Yanzon y una sala de trabajo para los equipos de enología y operaciones integrados en un ambiente único “open space”.

“El aporte de capital combinado con una revisión integral de todos los procesos de la compañía comenzaron a dar sus frutos y durante abril de 2019 hemos logrado la certificación BRC Food que hubiera sido imposible hace 2 años”, dice Gastón Lo Russo.

La bodega que desafía los paradigmas tradicionales de la industria del vino

En el mundo actual con la incorporación de la generación Millennial a las empresas, la cultura de trabajo evolucionó radicalmente. En la actualidad Finca Flichman combina un equipo de trabajo Millennial, oficinas open spaces de diseño y procesos utilizados por multinacionales de primer nivel mundial a fin de convertirse en la mejor bodega de vinos premium de Argentina.

“Al volver a la Argentina, luego de 15 años expatriado en diferentes países de América y Europa, me encontré con una industria muy tradicional y con muchas oportunidades”, dice Gastón Lo Russo, CEO de Finca Flichman.

Como parte de los cambios que Finca Flichman trazó durante estos últimos tres años incluyó su cultura de trabajo. Renovó su capital humano contando actualmente con un nuevo equipo de Millennials que promedia los 31 años de edad entre la dotación de Mendoza y Buenos aires. Según Gastón Lo Russo, “Hoy Finca Flichman es una bodega Millennial con más de 100 años”.

Adicionalmente, mudó su sede central en Buenos Aires a un moderno edificio del barrio de Barrancas de Belgrano contrató arquitectos de renombre para diseñar sus oficinas con un concepto open spaces o espacios abiertos donde la totalidad de los empleados, incluyendo el CEO y el Comité de Dirección, trabajan en mesas compartidas.

“Han quedado en el pasado las oficinas individuales y las divisiones de los equipos por áreas funcionales. Actualmente las empresas trabajan en infinidad de proyectos con equipos multifuncionales donde la autoridad jerárquica pasa a un segundo plano”, continúa.

“Si bien, muchas empresas han implementado open spaces, en Finca Flichman lo hemos llevado al modelo más extremo donde no sólo las mesas son compartidas y sin lugar de trabajo asignado, sino que los colaboradores pueden moverse de una posición a otra inclusive dentro del mismo día”, comenta el CEO.

El open space o espacio abierto es una tendencia laboral por su dinamismo y flexibilidad. “Hoy predomina un entorno laboral integrado y más informal, favoreciendo la interacción, velocidad, la comunicación y la generación de ideas”, agrega Gastón Lo Russo.

Adicionalmente a este cambio profundo de Finca Flichman, la bodega rediseñó integralmente los procesos de la empresa tomando como benchmark los utilizados por multinacionales de consumo masivo de primer nivel mundial tales como, S&OP donde la empresa funciona con proyecciones anuales de manera mensual combinado con el uso de SAP, generando eficiencias de importante magnitud.

“Integrando nuestro equipo de trabajo con las nuevas oficinas y los procesos de multinacionales estamos creamos una empresa totalmente diferente al resto de la industria”, destaca Gastón Lo Russo, quien está completamente convencido de que esta combinación de factores llevará a Finca Flichman a convertirse en “la mejor bodega de Argentina”. “Es nuestra ambición”, finaliza.

Finca Flichman es una bodega líder de Argentina, con más de cien años de historia y sólida trayectoria en el mercado local como en el internacional, Comercializa y distribuye las marcas Finca Flichman Roble, Misterio, Caballero de la Cepa y Dedicado en más de 60 países.

Desde 1998 forma parte del grupo vitivinícola portugués Sogrape, distinguido como “Mejor productor mundial de vinos” por la Asociación de Escritores y Periodistas de Vinos y Licores (WAWWJ) durante los últimos dos años.