El templo se construirá entre calles Pose y Coni E. Los planes requieren un templo de aproximadamente 7 mil metros cuadrados. También se construirá en el sitio un centro de reuniones adyacente y una vivienda para los patrocinadores del templo.

El Templo de Mendoza será el cuarto templo del país, que tiene a más de 470.000 acólitos. Los otros templos están en Salta, cuya construcción está programada para noviembre de 2020, el de Córdoba (2015) y el de Buenos Aires (1986 y 2012).

Los templos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días difieren de los centros de reuniones o capillas donde los miembros se reúnen para los servicios de adoración dominicales.

La obra está ubicada en el piedemonte mendocino, justo enfrente del complejo Dalvian, y al lado del predio de los Hermanos Maristas. El proyecto abarca en total unos 7.000 m2, de los cuales 1950m2 están destinados a un gran templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que en Mendoza cuenta con unos 25 mil miembros. Los trabajos comenzaron en diciembre de 2020 y se espera que se terminen dentro de dos años.

Tendrá capacidad para más de 33.500 personas. También se construirá un centro de reuniones y un hospedaje para los visitantes que viajen desde desde otros puntos del país o el exterior.

La obra, que aportará empleo a unas 3000 personas, contempla un diseño sostenible, con jardines abiertos que se integran con el entorno. Habrá espacio para 146 cocheras, y apuntan a una edificación de bajo consumo, aislaciones térmicas e hidráulicas con el fin del cuidado del medioambiente.

Cada templo se considera una “casa del Señor” donde las enseñanzas de Jesucristo se reafirman mediante el bautismo y otras ordenanzas que unen a las familias por la eternidad.

“En el templo, los miembros de la Iglesia aprenden más sobre el propósito de la vida y hacen convenios de seguir a Jesucristo y servir a sus semejantes”, informaron desde su órgano oficial de difusión.