Por Enrique Vaquié, Ministro de Economía y Energía de Mendoza.

La economía de Mendoza está caracterizada por la diversificación de su matriz productiva. A fuerza de innovación y trabajo, la provincia pudo construir un oasis en el desierto y ramificar sus actividades en distintos sectores productivos. Tanto en el desarrollo energético, como en el agropecuario, industrial y logístico, Mendoza ha marcado un camino.

La vitivinicultura es la actividad insignia, con gran impacto en la generación de empleo y con una de las cadenas de valor más complejas dentro de las economías regionales de la Argentina. Esta identificación, que se ha convertido en una marca a nivel global, ha apalancado la actividad turística, comercial y de servicios, posicionando a Mendoza en uno de los principales destinos tanto de visitantes nacionales como internacionales.

Dentro de este mapa, la clave, el factor común es la innovación al servicio de la producción. Sin innovación, Mendoza no contaría con su extensa red de canales y acequias de riego. Tampoco tendría las centrales hidroeléctricas y la segunda refinería más importante del país.

El trabajo y el esfuerzo necesarios para progresar en un territorio que para muchos resultaría hostil, está en el ADN de los mendocinos y de quienes han encontrado en esta tierra el lugar para desarrollarse.

Cambios

Hoy el mundo está atravesando la denominada 4ta Revolución Industrial, la de la tecnología, la inteligencia artificial y la robótica. Este escenario, cada vez más dinámico y de cambios acelerados, presenta desafíos muy importantes para la Argentina en general y para Mendoza en particular.

La economía del conocimiento es hoy el segundo complejo exportador del país, generando divisas genuinas, superavitario en la balanza comercial y muy dinámico en la creación de puestos de empleo calificado.

En este marco, Mendoza lleva adelante una estrategia de desarrollo de la economía del conocimiento con características de política de Estado. La provincia se destaca por su nivel de institucionalidad y las políticas orientadas al fomento del talento como motor de crecimiento se profundizan en cada gestión.

El ecosistema tecnológico, emprendedor y de servicios es protagonista en una articulación público privada que hoy cuenta con nuevas herramientas impulsadas por el Gobernador Rodolfo Suarez y que contaron con aval legislativo.

Este año se creó por ley la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación, para constituirse en un articulador clave entre desarrolladores tecnológicos, universidades y entidades educativas superiores, y el Estado Provincial, como así también con cámaras empresarias y la sociedad en su conjunto. Mendoza cuenta con 9 universidades, entre públicas y de gestión privada, lo que ha permitido que 1 de cada 3 mendocinos cuente con un título profesional. Este impulso a la ciencia permitirá una mejor planificación y asignación de recursos y estímulos para consolidar el desarrollo del talento, con el foco principal puesto en los jóvenes.

Esfuerzo

En Mendoza entendemos que el camino es el conocimiento y el talento, motorizado especialmente por nuestros jóvenes, que con esfuerzo y dedicación interpelan la realidad y programan cambios constantemente para torcer las injusticias buscando el desarrollo integral de la provincia.

Asimismo, como parte del paquete de leyes tecnológicas, se aprobó la Ley de Economía del Conocimiento, que busca fortalecer el desarrollo del software, la industria audiovisual y todas las ramas de la “economía naranja”, promoviendo la creación de nuevas empresas con estímulos, asesoramiento y acompañamiento.

La tercera herramienta aprobada este año es la Ley de Fomento a Emprendedores Tecnológicos, a partir de la cual, con financiamiento BID, Mendoza apoya emprendimientos de base tecnológica y busca consolidarse como la capital de las Start-up en la Argentina.

En los últimos 5 años, Mendoza se ha convertido en un imán para inversiones de empresas tecnológicas. Con la instalación de firmas de nivel global, se produce un proceso de complementación con el entramado local, en una sinergia que sigue posicionando a la provincia en un destino atractivo para el talento.

En ese marco, el gobernador Rodolfo Suarez está implementando una estrategia de federalización de los polos y parques tecnológicos en cada oasis de la provincia, para que se constituyan en dinamizadores de la economía, apuntalando la producción y desarrollando herramientas aplicadas a la mejora constante en sectores tradicionales.

Sin dudas, la pandemia dejará un saldo de cambios estructurales que requerirá de todo nuestro poder de innovación para dar nuevas respuestas a problemas de siempre, y la adaptación de nuevas prácticas en todas las actividades productivas, contexto en el cual la economía del conocimiento tiene mucho para aportar.

En definitiva, con estas herramientas, con el talento de nuestra gente y con el potencial de este terruño, Mendoza se consolida como la “Tierra del Conocimiento”.