Mariano “Nano” Alfonsín es un diseñador mendocino que arrancó en el mundo de las etiquetas de packaging desde muy joven. Hoy en día el reconocido profesional en la provincia que trabaja en importantes proyectos del sector, habló con Ecovinos sobre su trayectoria, proyectos y de cómo espera desarrollar su creatividad durante este 2021.

Muchas de sus etiquetas muestran su estilo disruptivo. Entre sus clientes están Matías Michelini, Altar Uuco – Juan Pablo Michelini; Estancia Mendoza (Fecovita), Andrés “el Mono” Vignoni, Uqueco Wines, Escala Humana (Germán Masera), Undurraga (Chile), Tierra Bendita (Chile), entre otros.

“De chico, cada vez que veía una etiqueta de cualquier bebida que me llamaba la atención, tenía un instinto por agarrarla y empezar a mirarla. Me llamaba la atención los dibujos, los colores, incluso sus acabados, simplemente las analizaba porque me gustaban”, nos empieza contando Mariano al frente de Nano Alfonsín Estudio durante la entrevista llevada a cabo con este medio.

-Contános un poco tu trayectoria

Empecé a trabajar en el mundo del vino (en el diseño en general) mientras estudiaba en la facultad, tuve la oportunidad de que una enóloga amiga le gustaba los diseños que hacía y me animó a diseñar la etiqueta para su proyecto personal, un espumante.

Después de esa experiencia sentí que había encontrado mi rama dentro del diseño, así que empecé a diseñar etiquetas sin que nadie me las encargara, solo por el hecho de crear lo que se me cruzaba por la cabeza.

Con el paso del tiempo me entusiasmó la idea de aprender más y me pareció buena idea enviar mi portfolio a algunos estudios de Mendoza que se especializaban en este rubro. Por suerte para mí les gustó, hablé con algunos hasta que tuve la oportunidad de entrar en uno.

Tenía 29 años y seguía con ganas de aprender más, pedí una licencia laboral donde trabajaba y me fui 3 meses a trabajar a Barcelona, en un estudio que, para mí, la estaba rompiendo. En ese momento yo había dicho que era diseñador Jr., no quería que me pagaran, solo me interesaba aprender; a la semana el director del estudio me propuso trabajar medio pago.

Ya de grande esta curiosidad me llevó a querer dedicar de lleno mi carrera profesional al diseño de etiquetas para bebidas, simplemente me sigue pasando lo mismo que en aquella época, me atraen, me generan curiosidad, me dan ganas de agarrarlas y tomarme tiempo para disfrutarlas.

¿Qué te dejó tu experiencia en Barcelona?

De todo, con el director del estudio formamos una amistad y una dinámica de trabajo impecable, funcionamos juntos muy rápido. Craneamos formas de trabajar, formas de encarar los proyectos, cómo podemos mejorar las ideas y las ejecuciones.

Desde el lado de experiencia de vida fue maravilloso, Barcelona es una ciudad impresionante donde hay de todo, gente de todas partes del mundo, museos, exposiciones de arte, intervenciones, entre otras cosas. Es un gran shock de estímulos constantes.

Detallanos un poco de tus proyectos con el packaging

Hoy en día nuestro mercado principal es el vino, básicamente por una cuestión de localidad, pero nos llegan proyectos de diferentes bebidas y de diferentes partes del mundo. Hemos hecho vinos y espumantes para chile, Italia, Brasil, Emiratos Árabes, EEUU, Francia, Canadá, China, por nombrar algunos país; Mezcales para México; Whisky para Gran Bretaña; Gin para mercado interno y para Chile, entre otros proyectos.

¿Qué proyectos estás desarrollando en la actualidad?

Actualmente estamos finalizando dos Gin, un proyecto de Aceite de Oliva y varios de vino, para mercado interno y exportación. Si todo sale bien vamos a estar cerrando un proyecto muy interesante para Napa, California.

¿Cuáles fueron tus iniciativas que te marcaron?

Proyectos hay varios, aunque sería egoísta nombrar algunos solos. Creo que dentro de la profesión lo que me marcó fue animarme a buscar lo que quería, diseñar lo que tenía en mente cuando nadie me había encargado el trabajo, animarme a querer aprender y enviar mi portfolio a los estudios que me gustaban, animarme a viajar y sobre todo animarme a emprender.

¿Cómo ves el mercado en la actualidad?

Lo veo muy bien, esta apertura del mundo del vino, donde no sólo tenés que ser una bodega o un enólogo reconocido para poder tener tu vino ha hecho que haya una oferta muy grande y por ende las etiquetas de vino hoy toman un papel muy importante en la industria vínica. Mientras más oferta, hay que ser más ingenioso para destacarse.

¿Cómo ves el futuro de emprendimiento?

Seguir creciendo en el rubro, poder realizar packaging para diferentes bebidas que aún no hemos podido diseñar, que nos presenten nuevos desafíos y abrirnos más al mundo.

Actualmente re arme el equipo de trabajo del estudio con gente genial y eso me tiene motivado de cara al futuro, para que sigamos consolidándonos y generando cada vez diseños de los que estemos orgullosos de mostrar.

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