La winemaker Estela Perinetti dejó después de 21 años el Grupo Catena (además de Catena Zapata también estuvo en Escorihuela, Caro, y Luca) para dedicarse de lleno a su propio proyecto denominado “Las Estelas”.

Estela después de la última vendimia cerró su actividad en la bodega de la pirámide en la calle Cobos de Agrelo, para dedicarse en exclusiva a “Las Estelas” -aunque sigue como asesora técnica de la Bodega Familia Cassone- que se produce con las uvas premium de la finca familiar, ubicada en El Peral, en Tupungato.

Las tres primeras cosechas las vinificó en Catena (donde continúan con su estiba), pero ante la creciente demanda del mercado norteamericano piensa buscar otra bodega, ya que en Cassone exceden la capacidad para elaborar vinos que no sean propios, aunque en la finca -donde hay 27 hectáreas de viñedos plantadas- dejaron una parcela libre para en un futuro poder construir una bodega propia.

Considerados como “Vinos de Autor” la producción de la última cosecha llegó a 18 mil botellas.

Su distribuidor en Estados Unidos es el mismo que representa a la casa francesa Château Lafite Rothschild y quien propició la asociación con Catena para elaborar en Mendoza los vinos de Bodega Caro donde Estela fue la enóloga, y ahora la instaron a que aporte la elegancia de sus vinos para ser exportados hacia esa representación ubicada en New York y desde donde se distribuyen a Washington y a otros puntos de la costa este del país del norte.

Pero también quiere tener presencia en el mercado interno, y por ejemplo Aldo Graciani los vende en su local de Buenos Aires.

Por ejemplo, en las notas de cata de Las Estelas Alto Las Piedras Malbec 2016, que obtuvo 93,5 puntos, se lo describe: “De buena calidad frutal y trazo especiado, al paladar es caudaloso, con frescura elevada, taninos redondos y cuerpo medio. Elegante y fácil de beber”.

El portfolio de Las Estelas está compuesto por un Chardonnay, y un blend (55% de Malbec y 45% de Cabernet Sauvignon) tiene 18 meses en barricas de roble, y el Cabernet era una de las pocas uvas que Catena compraba fuera de sus fincas propias para ser utilizado en sus vinos ultra premium y en la producción de Caro debido a su enorme calidad enológica, y apunta a ganar una etiqueta 100% monovarietal.