Por Nicolás Litvinoff
Director de Estudinero.net

Hace años que venimos analizando juntos los avances tecnológicos y financieros que implica el desarrollo de las fintech en general y de Facebook y el Bitcoin en particular. Por lo tanto, creemos que podemos agregar valor a lo que se viene escribiendo sobre el tema de la Libra tanto en los medios locales como extranjeros, a fin de que nuestros lectores puedan beneficiarse.

A continuación, nuestro pronóstico acerca de lo que puede pasar en el corto plazo.

Bitcoin: más de 10 años molestando al establishment financiero

El Bitcoin tiene ya más de 10 años y, cuando meses atrás muchos especialistas lo creían muerto y pronosticaban su derrumbe hasta valores insignificantes, respondió con bríos para demostrar que se encuentra en muy buena forma.

Luego de sobrevivir a un 2018 complicado, en lo que va de 2019 se reivindicó para convertirse en la mejor inversión. Al momento de escribir esta nota, registra desde enero una suba superior al 197%. Pese a su corta viva, ya se colocó en 8 oportunidades como el activo más rendidor a nivel global.

El faro de las criptomonedas encandila a la industria financiera, que comienza a entender la fuerza del fenómeno. Fidelity, el custodio de activos más grande del mundo, anunció que comenzará a trabajar con Bitcoin y ethereum. Samsung prometió que sus nuevos modelos Galaxy S10 vendrán con wallets (billeteras) para criptomonedas.

Estos anuncios de grandes empresas alimentan el crecimiento del criptomercado, cuyo market cap ronda actualmente los 300.000 millones de dólares. De ese total, el 62% es explicado por el Bitcoin.

Como se ve, la tan comentada explosión de la “burbuja Bitcoinera” quizá no lo fue tanto. De manera más silenciosa que antes, la criptomoneda estrella vuelve a desafiar hoy al establishment financiero más tradicional.

El rol de Facebook

El anuncio del lanzamiento de la criptomoneda Libra generó críticas feroces en el seno de los bancos centrales europeos y en numerosos medios que parecen no comprender (o comprender demasiado bien) los aspectos más importantes de este nuevo proyecto de la empresa de Mark Zuckerberg.

Facebook ha creado un consorcio de empresas de primer nivel (entre las que se destacan Visa, Uber, Mastercard, Spotify, eBay y la argentina Mercado Libre) que aportó 10 millones de dólares por cabeza a la causa revolucionaria, convirtiéndose todas las firmas participantes en socios fundadores.

¿Qué es lo que están creando en equipo? La Fundación Libra con sede en Suiza, que será una asociación sin fines de lucro encargada de emitir las nuevas libras (no confundir con la libra esterlina británica) y custodiar los fondos de dinero que respaldarán esas emisiones. Dado que esa fundación no tratará con clientes, podrá mantenerse ajena a regulaciones que buscan impedir el lavado de dinero.

Por otra parte, Libra fue concebida como una stablecoin (una criptomoneda estable). En consecuencia, a diferencia del Bitcoin, cuyo valor suele fluctuar de manera pronunciada en muy poco tiempo, la cotización de Libra estará atada a una canasta de monedas duras (dólar, euro y yen, entre otras), además de la deuda de corto plazo de Estados bien calificados.

La promesa de estabilidad apunta a un precio que debería experimentar variaciones muy pequeñas, cuando no permanezca fijo. Por consiguiente, puede convertirse en una reserva de valor más efectiva que el propio dólar, puesto que su tenencia implica diversificar el riesgo en varias divisas en lugar de concentrarse en una sola y su volatilidad.

Pero vamos al tema más importante de todos: cómo nos beneficiará esta movida a los ciudadanos de a pie. Tal como sucede actualmente con quienes se familiarizaron con el criptomundo, Libra les permitirá a las personas usar dinero digital y ser sus propios custodios a través de billeteras también digitales, lo que deriva en enormes beneficios.

Por ejemplo, en caso de que hubiese un nuevo corralito en la Argentina o cualquier otra medida confiscatoria del gobierno de turno, Libra se convertiría en una excelente opción para mantener los ahorros a salvo. Al mismo tiempo, será una excelente opción para evitar que nuestros ahorros sean licuados por la inflación, convirtiéndose así en una alternativa superadora incluso a la peligrosa costumbre de guardar el dinero “bajo el colchón”.

Por último, se podrán “puntear” los crecientes costos que acarrea el uso de los productos bancarios. ¿Caja de seguridad? ¿Cuenta corriente? ¿Costo de transferencia? ¿Mantenimiento de cuenta? Ahora, con Libra, ninguno de ellos tendrá razón de ser.

Artillería pesada: el sistema financiero y la regulación

El principal riesgo que presenta el proyecto Libra es que los reguladores obliguen a “cajonearlo”, presionados por el lobby del sistema financiero tradicional.De todos modos, no les resultará tan sencillo a los banqueros encontrar argumentos válidos para hacerlo.

Por otro lado, tampoco se puede ignorar la influencia de Facebook y otras tecnológicas en la opinión de los políticos. También es cierto que la red social ha diseñado muy bien la ingeniería necesaria para eximir de ciertas regulaciones a las empresas que servirán de rampas de acceso para la compra de Libras.

Dicho esto, recientemente el Congreso de EE.UU. citó a las autoridades de Facebook para comenzar a hablar sobre la cuestión regulatoria el próximo mes, por lo que pronto tendremos novedades.

¿Es Libra competencia del Bitcoin?

Definitivamente no. Son dos cosas distintas. Como dijimos antes, Libra fue concebida como una moneda estable con respaldo en una canasta de divisas duras, mientras que la naturaleza del Bitcoin es claramente especulativa. Creer que Libra y Bitcoin son competencia es como creer que el dólar compite con el oro.

Más aún: el Bitcoin puede beneficiarse enormemente con la aparición de Libra, como lo marca David Marcus, director de Libra y Vp de Mensaging Products en Facebook, quien a su vez es fan del Bitcoin desde sus tiempos como directivo en Coinbase, uno de los exchanges más grandes de criptoactivos del mundo. Libra puede llevar a unos 2 mil millones de usuarios de Facebook a familiarizarse con el mundo de la tecnología blockchain, las wallets y los criptoactivos, para luego preguntarse por qué no adquirir y utilizar también bitcoins.

Conclusión

Para un economista especializado en temas financieros como quien suscribe, es un momento excepcional para vivir desde adentro la revolución tecnológico financiera que comenzó en 2009 con la aparición del Bitcoin, tras la crisis de las hipotecas en Estados Unidos que se propagó por todo el planeta. Estamos en un punto de inflexión histórico y Libra puede ser ese catalizador que genere un cambio de dimensiones imposibles de imaginar apenas 10 años atrás.

Así como la religión y los Estados terminaron separándose, con el dinero puede suceder algo similar. La tecnología te invita a participar. No te quedes afuera.