Un empresario nacido en Mendoza pero que de muy pequeño se radicó en Houston, Texas, donde tiene una empresa de servicios petroleros, realizó una inversión de unos 4 millones de dólares para crear Finca Bandini.

Se trata de un nuevo emprendimiento de vinos top para exportación y venta directa, con 70 hectáreas de viñedos ubicadas en Las Compuertas, Luján de Cuyo, en una finca por donde transitan las primeras aguas que bajan de la montaña, y armó un equipo que incluye a Carolina Pelayes (CEO), Marcelo Pelleriti (winemaker), Marcelo Canatella (fincas), Eduardo Vera (paisajismo), José Bahamonde (imagen corporativa) y Cristián Centurión (venta directa).

Ecovinos dialogó con este ingeniero civil que decidió apostar por Mendoza.

-Soy Federico Daniel Bandini, nací en Argentina en Luján de Cuyo en 1958 y vivo en Houston, Texas, Estados Unidos desde hace 59 años, nos fuimos en el año 1960.

Y toda la vida fue allá, mis estudios, mis empresas iniciales, todo lo hice allá. Yo soy ingeniero civil y tengo una empresa que hace trabajos para la actividad petrolera, tenemos ingeniería multidisciplinaria: civil, mecánica, instrumentación, sistemas de controles,
manejo de proyectos, etc.

-Hablános de este proyecto de Finca Bandini

-Este proyecto en Las Compuertas compré la viña, empezamos en 2013, y comenzamos indagar un poco de historia y la verdad que me encantó eso, porque acá hay una historia magnífica, mágica, donde vienen los primeros deshielos de la montaña, y estaban aquí la primera puerta que dividía el agua para Mendoza, y ahí nació el proyecto. Acá principalmente había olivos, y decidimos que realmente convenía plantar viñas y es lo que tenemos hoy, todo plantado con el 60% de Malbec; 30% de Cabernet Sauvignon; y el 10% restante en Cabernet Franc y Pettit Verdot.

-¿Armaron un equipo importante con Marcelo Canatella y Marcelo Pelleriti?

-Definitivamente, y eso se lo atribuyó a Carolina Pelayes es que es presidenta de mi empresa aquí en Finca Bandini. Y ella fue componiendo el equipo que le pareció que era el más adecuado para el objetivo que teníamos, que era hacer vinos de alta gama.

-¿Esta no es una empresa más para vos, porque hablaste de dejar un legado, en una empresa a la que le pones tu apellido y tu alma?

-Exactamente, esto para mí es un proyecto que yo llamo de legado en el sentido que quiero que tenga continuidad generacional. Otros emprendimientos que tengo en ingeniería o en construcciones vienen y van, pero esto quiero que lleve el nombre de mi familia, que mi familia se interese en esto en las próximas generaciones.

-¿Contáme el proyecto?

-Inicialmente entre el 65 y 70% eran olivos, y cuando compré el terreno había básicamente Cabernet y Malbec y fuimos haciendo vinos para ir probando en forma individual o con amigos, pero llegamos a la conclusión que para hacer de esto un negocio efectivo, porque todo negocio tiene que tener finalmente un rédito, un beneficio, y veíamos que con los olivos no daban, y pensamos que el terroir era muy muy único, hicimos estudios de suelo, y decidimos arrancar lo que teníamos y plantar otra cosa y realmente fue un trabajo importante y la inversión ha sido muy importante, hicimos un pozo y una represa, tenemos todo riego por goteo porque antes el riego era a manto, y por lo desniveles, las piedras, era imposible mantenerlo así, y además es mucho más beneficioso el riego por goteo, así
que fue una inversión realmente multimillonaria de alrededor de 4 millones de dólares. Ahora tenemos 70 hectáreas, 60 están plantadas con viñas, inicialmente teníamos unas 20 ha plantadas, así que las dos terceras partes son viñedos nuevos.

-¿Hay un proyecto para construir una bodega y producir los vinos aquí?

-Definitivamente, en el proyecto macro de este negocio estamos viendo cómo nos va con la venta de vinos, que mucho tiene que ver y depende también en la situación que tengas del público local y también la exportación que tenemos en mente hacer, pero confío que todo eso irá bien y dentro de dos o tres años tenemos también otra inversión importante para Luján y para Mendoza, que es hacer una bodega aquí.

-¿Y dentro de esa planificación tienen proyectado el público al que van dirigidos?

-Nosotros pensamos un modelo de negocio con venta directa pero también con distribuidoras. Nosotros no pensamos en competir con vino jóvenes que entran al mercado con un precio bajo. Nosotros apuntamos a otra clientela con vinos de una alta gama. Y creemos que esa clientela va a apreciar los vinos que estamos elaborando con Marcelo (Pelleriti). Queremos exportar a Estados Unidos, Japón a la Unión Europea, Canadá, Australia lugares donde el Malbec con algún blend son muy bien recibidos.

La producción del año pasado fue de 50,000 botellas, y queremos ir paulatinamente creciendo para estar seguros de no equivocarnos, pero nuestra proyección es llegar a unas 500,000 botellas.

-¿Este proyecto te va a hacer venir más seguido a la Argentina?

-Ya estoy viniendo tres o cuatro veces al año y cada vez me quedo un poquito más, yo tengo residencia aquí en Argentina y también la ciudadanía. Me gusta mucho Argentina. En Houston yo estoy en el noreste, en Kingwood, una zona con mucha arboleda, mucho pino, estamos junto al lago de Houston que abastece la tercera parte del agua potable de Houston, pero me incentiva mucho venir a Mendoza.