Rogelio Rabino (38 años), el flamante responsable enológico de Flichman y Diego Levy, el nuevo Gerente General, de 44 años, un economista con un MBA en la Universidad de San Andrés.

Finca Flichman presentó en su centenaria bodega de Barrancas, Maipú el nuevo equipo que está al frente de la casa vitivinícola propiedad de Sogrape, de Portugal, uno de los grandes grupos bodegueros del Vino del Viejo Mundo.

Diego Levy, el nuevo Gerente General, de tan solo 44 años, es un economista con un MBA en la Universidad de San Andrés, mientras que el nuevo enólogo, Rogelio Rabino (38 años) llega de Kaiken, la bodega propiedad de Viña Montes de Chile, y en sus inicios comenzó en Sophenia (Tupungato).

EcoVinos dialogó con Diego Levy, quien dijo:

-La familia Flichman en 1910 de la mano de Sami Flichman, un verdadero pionero, comenzó a construir la rica historia de esta bodega con una gran visión.

En 1998 la empresa fue comprada por el grupo vitivinícola Sogrape, líder en Portugal, que si bien es una multinacional, pertenece a un grupo familiar, que sigue siendo controlado por la familia Guedes.

-¿Te iniciaste en el sector vitivinícola justamente en Finca Flichman?

-Mi experiencia la fui adquiriendo en productos del mercado masivo, cuando llegué en la etapa anterior a Flichman con Gerente Financiero. Luego tuve la oportunidad de trabajar en el sector financiero, donde nunca había participado, por eso decidí ganar esa experiencia.

-¿Y cómo llegas a ser CEO de esta bodega con tanta historia?

-La familia Guedes me ofreció este puesto, y realmente decidí ‘volver a casa’, porque este es un gran desafío, y el mundo del vino es apasionante, y se proyecta a largo plazo. Y realmente es un gran desafío.

-¿Qué significa tener una empresa madre como Sogrape?

-Sogrape arrancó en la región del río Duero, y se fue haciendo fuerte en Portugal como Sogrape Vinhos, y cuando decidieron crecer fuera de su tierra lusitana, su primera inversión fue aquí adquiriendo en 1998 Finca Flichman. Entonces bajo el paraguas de Sogrape Original Legacy Wines comenzaron a extenderse por todo el mundo. Actualmente produce vino en Portugal (Sogrape Vinhos Portugal), España (Bodegas LAN), Argentina (Finca Flichman), Chile (Viña Los Boldos) y Nueva Zelanda (Framingham). Pero además han tenido una gran visión comercial, y siguieron expandiéndose bajo el paraguas de Sogrape Holding y para ello posee compañías distribuidoras en Europa, América, África y Asia que hacen llegar sus marcas de vino a más de 120 países. Pero lo importante es que es gente sencilla, accesible, que pueden tener mucho poder económico, pero no hacen ostentación, por ejemplo con autos de super lujo. Pero a la hora de invertir, no escatiman esfuerzos en poner la última tecnología en las bodegas.

-¿Hablando de inversiones tienen un plan definido para Mendoza?

– Estas empresas tienen claro que para seguir creciendo hay que invertir de manera constante. Hoy nuestros principales viñedos están aquí en Barrancas, y en la zona de Valle de Uco, en Tupungato, y siempre proyectamos seguir plantando. En la bodega, cuando terminemos esta vendimia seguramente la dotaremos de una cantidad de tanques de acero más pequeños porque nuestro enólogo pretende hacer microvinificaciones.

-Esta bodega es muy linda, con un parque excelente, y una cava con mucha historia. Sin embargo, no está abierta al enoturismo. ¿No piensan invertir en esa área?

-Es un tema que nos interesa desarrollar, y lo empezamos a estudiar. Pero también queremos potenciar la zona de Barrancas y ponerla en valor, porque tiene mucha historia y un gran potencial. Por eso nos interesa juntarnos con los establecimientos vecinos. Y también hay que dotar este distrito con mejor infraestructura y caminos.

Por su parte, el nuevo enólogo, Rogelio Rabino, comentó:

-¿Arrancando nueva cosecha en bodega nueva?

– Comenzamos la cosecha del 17 de febrero con el Chardonnay de acá, de Barrancas que se complicó un poquito al principio, pero ahora ha mejorado con esta ventana de buen clima que nos ha ayudado mucho, así que espero que va a ser una muy buena cosecha para todos.

-¿Qué significó para vos este cambio?

-Primero es una gran alegría, pero también es un desafío importante en una bodega con mucha, mucha historia. Es un desafío muy lindo porque me han precedido enólogos muy importantes como Raúl de la Mota, el Pulqui Rodríguez, Germán Berra. Tener eso en la espalda te mete una gran presión porque han dejado la vara muy alta, por eso en principio no te voy a negar que fueron muchos nervios, pero me genera mucha adrenalina. Por eso es un gran desafío que me incentiva mucho.

-¿Cuáles son tus primeros proyectos?

-Tenemos un proyecto de un vino rosado orgánico. Estamos en proceso de certificación orgánica que lo vamos a tener en dos meses y estamos comprando uva orgánica. Estoy trabajando en un vino blanco que tengo la mitad cosechada, en un blanco para piscina, bien fresco que va a salir con otra marca. Estamos comprando pequeños lotes en Altamira, Gualtallary, Los Chacayes, para sumar y ampliar el portfolio, con nuevas cosas. Siempre a mí me gusta hacer vinos con muchos ingredientes, y uno de los objetivos es este.

-¿Te bajaron algún lineamiento desde Sogrape?

-Ellos buscan un poco la reivindicación de la historia, como el famoso Srah de Flichman en el que ya estoy trabajando. Y ese es otro de los proyectos y empezar a apuntar a ampliar el portafolio en la alta gama, siempre con la mentalidad en la calidad y la consistencia en el tiempo, que eso es fundamental porque formamos parte de la familia Sogrape.

-¿Hablás mucho de la “familia”?

-Porque es eso. Si bien es una multinacional, pero es una familia, y eso es lo importante. No somos un número, porque es la familia de Fernando Guedes, que viene acá y nos conocemos todos y eso es bueno recalcar. Ya tenemos proyectado que voy a viajar en septiembre a sus bodegas en Portugal, y así también empaparme en los estilos y tipo de producción de allá.

-¿Y acá don Raúl de la Mota producía el Caballero de la Cepa que fue uno de los “padres” del Malbec?

-Esta bodega ha sido una de las primeras en cuanto a elaboración de vinos varietales, entre ellos el Malbec, y también el Syrah. Estamos hablando de una historia de más de 100 años, hay una gran historia y fueron primicia en varias cosas. Por eso este desafío es retomar y posicionar el nombre que tenía Finca Flichman hace 40 ó 50 años.