Germán Mulet, un mendocino nacido en Godoy Cruz, se fue del país cuando tenía 18 años, estudió, estuvo en viñas donde empezó de abajo y hace tres años llegó a un proyecto único en Bélgica, donde fueron premiados como el mejor espumoso del mundo en el concurso de Bruselas realizado el año pasado, y desde allí no pararon de llegarles premios y reconocimientos.

“Llegué a España para continuar mis estudios y hacía diferentes trabajos para costear los gastos. Luego con 24 años estuve en Francia, en la región de Bordeaux. Empecé como obrero en la viña hasta aprender francés y el oficio”, contó Mullet a Radio Nihuil.

Luego de pasar por muchos puestos de trabajo y crecer enormemente en su carrera, contó que hace 3 años lo llamaron desde Bélgica buscando a un responsable para ocuparse de unas viñas: “Mi primera pregunta fue si había viñas en Bélgica”, contó entre risas, porque desconocía que se hacía vino en ese país.

Dijo que primero se negó, porque estaba bien en Francia, pero quien ahora es su jefe le insistió y le dijo que le pagaba los pasajes y el hotel, por lo que lo tomó para ir a conocer, y aceptó la entrevista. “Cuando llegué y vi el proyecto realmente hasta el día de hoy parce el primer día siempre. Tendría que ser yo quien pague a mi jefe solamente por hacerme trabajar acá”.

Contó que el proyecto comenzó en 2010 por una familia champagnera que buscaba extenderse, pero había muchos factores que impedían que siguieran creciendo, por lo que buscaron por Google Earth tierra blanca en Bélgica y así hallaron las parcelas en la finca Chant d’Éole en Guévy, cuyos dueños era una familia también rica y decidieron asociarse.

Hace tres años esa asociación se rompió y ahí fue cuando llamaron al mendocino Germán Mulet. “Es el viñedo más grande de Bélgica y hacemos solamente espumosos usando el mismo método tradicional de la champagna”.

“Honestamente no tenía idea del espumoso, siempre trabajé blanco y rosado, pero en estos años me fui perfeccionando. La primera botella tarda dos años en salir a la venta y desde allí recobimos muchos premios”, detalló.

“El año pasado ganamos el concurso de Bruselas, que se hizo en Suiza y entre más de 700 espumosos y champagnas de varias partes del mundo entero, el nuestro fue considerado la mejor burbuja del mundo”, contó Germán sobre el Cuvée Prestige 2014 de la finca Chant d’Éole en Guévy.

“Este año ganamos el mejor Chardonay del mundo y también concursos en Londres y Suiza. No paran de llegar reconocimientos y nosotros mismos no entendemos. Es muy lindo lo que está pasando en este momento”, aseguró.

La pandemia en Bélgica

Germán Mulet contó que cuando empezó a hablarse de la pandemia lo veían como algo muy lejano. “Nunca nos esperábamos que pasara todo esto y cuando la viña estaba creciendo llegó la pandemia. Siempre dije que la viña no duerme, no entiende de pandemia, la viña no espera, así que mandé a todo el equipo en cuarentena en sus casas y yo, con un permiso especial, podía venir a encargarme de las 15 hectáreas. Fueron dos meses muy duros que toda la economía se paró, luego estamos empezando a volver un poco a la normalidad, pero empieza a terminarse porque hablan de nuevas normativas y hablan de cerrar nuevamente las fronteras”.