Peñaflor dio un nuevo paso en su proceso de expansión regional, haciendo pie en un terruño en el que no tenía presencia hasta el momento y de gran proyección en los últimos años. La compañía adquirió la bodega neuquina Patritti, ubicada en San Patricio del Chañar, del segmento de alta gama. Con esta operación, pasa a tener presencia en las prinicpales zonas productivas del país. “Es muy importante para nosotros haber sumado una bodega y viñedos en la Patagonia. Nunca, en sus más de 100 años de historia, Peñaflor había tenido un pie en esta región vitivinícola”, dijo a Ecocuyo Juan Juan Schamber, Gerente de Relaciones Institucionales de la compañía.

La bodega Patritti, que ocupa un espacio de aproximadamente 110 hectáreas, está situada en la parte más elevada del Valle de San Patricio, a 60 kilómetros de la ciudad de Neuquén. “El Alto Valle tiene mucha relevancia y potencial tanto por el origen Patagonia (de gran reconocimiento internacional) como por sus vinos, donde se destacan el Pinot Noir, Merlot y otros”, agregó el vocero de Peñaflor. Por el momento no ha trascendido cuál es el monto de la operación de compra de la propiedad.

“Nuestra empresa definitivamente pasa a tener presencia en todas las principales regiones vitivinicolas de Argentina. Valles Calchaquíes, Cuyo (Mendoza y San Juan) y el Alto Valle. Se agrega también nuestra bodega Costa y Pampa en Chapadmalal, Buenos Aires”, puntualizó Shamber. Con su incorporación al Grupo Peñaflor, la nueva bodega se suma a Trapiche, Finca Las Moras, El Esteco, Mascota Vineyards y Navarro Correas.

La bodega Patritti, que hasta mediados de semana pertenecía a Roberto Patritti, presidente de Wines of Patagonia (WOPA), elabora vinos Malbec, Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot, entre los tientos; Chardonnay, Sauvignon Blanc y Torrontés entre sus blancos más reconocidos. En cuanto al mercado, el año pasado la venta de los vinos de patagónicos creció un 50%. Mientras que el 30% de lo elebaorado lo exportan a Estados Unidos, Holanda, España, Inglaterra, Brasil, Bélgica, entre otros destinos.

La bodega, fundada en 2003, posee una capacidad de producción de 1,5 millones de litros. Fue diseñada por el reconocido estudio de arquitectura Sidoni&Asoc.

Recientemente, en una entrevista publicada en un diario nacional, el titular de WOPA había explicado: “la Patagonia como proveedora de vinos de alta calidad todavía está dando sus primeros pasos. Por las características del terruño, los viñedos en la Patagonia producen en su mayoría de 3 a 4 veces menos uvas por hectárea que los viñedos del este de Mendoza o de San Juan, en consecuencia, no pueden competir en ese mercado de volumen”.