Horacio Vaieretti, titular de la empresa
Periodista

Cuando, hace varios años, Horacio Vaieretti vendía las uvas de su finca, percibió que nunca iba a poder llegar al cliente final, al que iba a saborear el vino que se elaboraría con sus uvas. Por eso, y luego de trabajar en una inmobiliaria, se dio cuenta de que podía llegar a las personas de manera directa a través de la construcción de viviendas para poder aportar a la calidad de vida de las personas así como mejorar sus propias finanzas personales.

Aunque Vaieretti aún cuenta con sus 53 hectáreas de uvas finas en Lavalle heredadas de su abuelo y su padre, hoy no es su actividad principal. Es que a los 22 años y recién casado comenzó a trabajar en la inmobiliaria Contacto con lo que alternó así su actividad de agrónomo.

Entonces, Horacio y su esposa –Wanda- se atrevieron a realizar una suerte de salto al vacío ya que vendieron su departamento para con eso y lo que ganaban de la finca comprar un terreno en el ingreso de Lavalle. Allí –mientras algunos dudaban de su éxito- concretó su primer proyecto inmobiliario cerrado en un lugar que requirió no solo la urbanización completa sino la construcción de un acueducto para facilitar la llegada de agua potable en el norte mendocino.

“Yo creía que Lavalle se tenía que expandir hacia la ruta 40 y el tiempo me dio la razón ya que esa zona suma servicios día a día”, recordó Vaieretti para quien construir no solo fue una visión personal sino un modo de escapar de lo que él llama la “burocracia de la vitivinicultura”.

A partir de ese puntapié inicial, la empresa hoy está diversificada diversas unidades de negocios como un modo de acortar las brechas de costos en los distintos puntos de la construcción. No solo es dueño de toda la maquinaria que utiliza sino que hace poco compró la fábrica de cemento Sargo, pero también posee HCV que es la empresa que construye, una ripiera, una ladrillera, una fábrica de aberturas de aluminio al tiempo que también trabaja con el rubro del corralón.

“Somos como me educó mi abuelo. He trabajado toda la vida para poder capitalizarme en bienes de uso o propiedades y así competir”, sostuvo Vaieretti quien se enorgullece no solo de la buena calidad que obtiene (muchos de ellos certificados), sino también de los costos competitivos que maneja con el fin de darle a las personas que deciden invertir en su propia vivienda las mayores posibilidades a sabiendas de que, en muchos casos, se trata de los ahorros de toda una vida.

La constructora trascendió hace tiempo los límites de Lavalle y hoy tiene proyectos en toda la provincia con preeminencia de Maipú (Aires de Malbec, Villa Arauca y Pinares de Furlotti, entre otros) y Guaymallén. Además, trabaja en Malargüe mientras está por comenzar una nueva gran apuesta en su departamento natal.

“Mi felicidad es ver a mis clientes contentos”, reconoció Vaieretti para quien también es muy importante el desarrollo de su equipo de trabajo a través de la participación, de la implementación de nuevas ideas así como de apoyos específicos a quienes trabajan con él.
En este contexto, la visión de su presente y su futuro crecimiento pasa por, en primer lugar, poder generar facilidades y financiación para que las personas accedan a su vivienda.

“No espero mucho del Estado en este sentido porque creo que como empresarios tenemos responsabilidad y poder de hacer cosas para facilitarle la vida a la gente”, expresó Vaieretti al tiempo que opinó que el crecimiento de la empresa debe ser paulatino para no exagerar con los precios ni poner más a la inflación existente ya que “lo importante es generar trabajo”, opinó para quien la “culpa no es solo de los políticos”.

Así, lo que esperan para este año que comienza –además de los mencionados proyectos en carpeta- es que el dólar continúe controlado con el fin de que las personas apuesten por la inversión en lugar de la especulación

¿Cómo es el mendocino a la hora de buscar un lugar para invertir o vivir? Es tradicionalista y personalista., quiere ladrillo y el buen hormigón.