Guillermo Corona. "Soy geofísico y me dedico a la industria del petróleo, y como hobby me dedico a estudiar el Valle de Uco desde el punto de vista geológico y geográfico".

La Asociación Argentina de Sommeliers (AAS) organizó en Bodega Caro la segunda edición del Seminario sobre Suelos y Zonas de Mendoza, a través del trabajo del geofísico Guillermo Corona (en Instagram @geografiadelvino) donde mostró las diferencias geológicas de las zonas vitivinícolas más famosas de Mendoza, concentrándose en el Valle de Uco.

Tras el éxito de la actividad en Buenos Aires, en esta segunda edición se sumará Edgardo Del Popolo, reconocido agrónomo con amplio conocimiento de la provincia, quien aportó comentarios respecto a la influencia en el vino de los factores sobre los que Guillermo Corona trató.

Fue una actividad exclusiva para periodistas especializados, sommeliers profesionales, enólogos, ingenieros agrónomos, y representantes de bodegas.

Matías Preziozo, presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers, le dijo a EcoVinos que en la entidad que preside “Tenemos más de 500 sommeliers socios de nuestra asociación, en varias ciudades del país y la mayoría de nuestras actividades tienen que ver con la capacitación y degustaciones para los socios de nuestra asociación, con enólógos, con agrónomos, con bodegueros, y con productores”.

“La AAS cumplió este año 18 años, y al mismo tiempo decidimos desarrollar actividades más ambiciosas, no solamente con someliers, si no también para mostrar como creció la profesión del Sommelier y de alguna manera es un aporte para el desarrollo y la evolución del vino argentino en general. Y esta actividad va en ese sentido”, aseguró.

Guillermo Corona, por su parte, le explicó a EcoVinos: “Soy geofísico y me dedico a la industria del petróleo, y como hobby me dedico a estudiar el Valle de Uco desde el punto de vista geológico y geográfico. Este encuentro apunta al entendimiento general y regional del Valle de Uco, que es un elemento muy grande, de 2000 km², de 120 km de largo por 40 de ancho. Es una región muy amplia y por ahí se tiende a homogeneizar todo con un solo concepto, pero el Valle de Uco es un pulpo de ocho tentáculos, y lo interesante de eso es entender las diferencias que hay en cada región del Valle de Uco”.

“Se puede ver en 4 metros de diferencia con un corte todo lo que cambia el perfil de suelos con tan poca diferencia, y eso es lo común dentro de los abanicos aluvionales. Son sistemas muy heterogéneos, entonces lo interesante es entender y cuantificar esa heterogeneidad para después lograr una agricultura de precisión.

Eso es lo que quieren todos: cuántificar la incertidumbre para el manejo del viñedo adecuado”, apuntó.

En relación a su vinculación con el vino, explicó: “Yo fui al Liceo Agrícola y gran parte de mi círculo son ingenieros agrónomos o enólogos, y de hecho estuve por estudiar una de esas dos carreras, así que tiene una afinidad. Y después me volvíó a despertar el bichito viviendo en Francia, en Montpellier por razones de mi profesión, y ahí me volví a amigar y acercarme al vino. Y cuando volví a Mendoza venía con esta idea, que lo hago como hobby para ver qué se podía hacer, porque ellos (los franceses) estaban más avanzados en el estudio que nosotros, y dije ‘no puede ser, hay que ponerse las pilas’, y empecé a generar contenidos”.

“Yo no opino ni de viñedos ni de Vinos”, aclaró, “aunque soy un buen tomador de vinos” dijo, “pero si creo que es importante entender el sustrato en el que estamos plantando nuestra vides”.

“Es fácil caminar un viñedo y darse cuenta como cambia el vigor de una planta a poca distancia, y eso no lo hace el clima, lo hace el suelo”, aseguró Corona.

El geofísico, que hizo este pormenorizado estudio los fines de semana en su tiempo libre, analizó: “El Valle de Uco es un elemento muy grande y muy heterogéneo. Es ir desde 2000 metros de altura y 700 a 800 mm de lluvia; a 850 metros y 50 mm de lluvia. Lo que tiene el Valle de Uco no es una sola zona, si no son muchas cosas dentro de uno mismo, y el concepto que a mí me gusta decir es como si tuviera un poco de Salta, un poco de Pedernal, de Calingasta, hasta de Perdriel, o los viñedos más al sur de Argentina, todo en un sólo valle y sus diferentes sub regiones”.

Por último, sostuvo Corona que “hay que apuntar a la difusión del conocimiento, y desde mi lugar aportar un granito de arena. Me parece que tenemos que ir hacia una comunicación homogénea, de todas las partes”, ¿y como se logra eso? se preguntó, “¡Conociendo la región!”, se auto respondió enfáticamente.