En la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales del Senado comenzó el tratamiento de un proyecto de ley de Mauricio Sat (PJ/Frente de Todos), que establece la prohibición de la utilización, comercialización y entrega de materiales descartables de plástico de uso único en Mendoza, tales como sorbetes, cubiertos, vasos, platos, bandejas, etc.

La iniciativa prevé una eliminación gradual de estos productos y dispone como meta final el año 2030, a partir de cuando los elementos de ese tipo deberán estar compuestos íntegramente por materiales 100% biodegradables.

Desde el 1° de enero de 2023, sería obligatoria la fabricación con al menos un 50 por ciento de sustancias biodegradables, es decir, con la capacidad de descomponerse de forma natural y ecológica en el corto plazo, evitando entonces la contaminación ambiental.

Algunos comercios de Mendoza dejaron de entregar sorbetes plásticos. El proyecto prevé prohibirlos por ley

En la primera etapa, de concientización, la Secretaría de Ambiente deberá establecer los lineamientos técnicos y elaborar un plan progresivo en cuanto a la cantidad mínima de material de origen orgánico con la que deberán contar los productos para poder ser utilizados.

Asimismo, se incorporará un artículo al Código Contravencional de Mendoza que instaura multas de entre 300 y 900 Unidades Fiscales, para quien comercialice, distribuya o entregue gratuitamente los descartables no permitidos por la ley.

“Está muy instalada la agenda de la pandemia, pero considero que es momento de empezar a plantear la agenda de la recuperación, que debe contemplar estos temas que son planteados a nivel mundial y con los cuales Argentina se ha comprometido ante la ONU”, manifestó el autor del proyecto.

En diálogo con Sitio Andino, Sat planteó que para avanzar es indispensable contar con la decisión política. “Proponemos una Mendoza sostenible y sustentable. El proyecto toca intereses económicos, por eso debemos desarrollarlo progresivamente, de manera tal que le permita al sector privado reinvertase y reconvertirse, porque se abren nuevas posibilidades de comercialización, en base a la creatividad, para adaptarse a este cambio y generar productos por los cuales el mundo está trabajando”, sostuvo.

El primer debate en torno a la iniciativa mostró consenso entre oficialismo y oposición. El senador peronista afirma que el texto está abierto a modificaciones, tanto en su contenido como en los plazos que establece, siempre y cuando “se mantenga el espíritu” por el cual fue propuesto.

La próxima reunión podría incluir a miembros del Gobierno provincial y representantes de diferentes “ONG que han mostrado interés en que avance el proyecto”. Sat destacó que se han comunicado empresas nacionales e internacionales “dispuestas a financiar campañas de estímulo”.

El proyecto, en definitiva, presenta un cambio cultural y social. Por lo tanto, requiere de tiempo para instalarse en el sistema. Con la ley se busca crear un marco normativo que genere la conciencia colectiva necesaria para terminar con prácticas que dañan al ecosistema. Fuente: Sitio Andino