Mariano Capellino es presidente y CEO de INMSA, empresa que gestiona activos inmobiliarios en países como Estados Unidos y España, entre otros. “A la hora de diversificar carteras en un escenario volátil, las inversiones inmobiliarias son también un clásico. Pero real estate no es solo sinónimo de ‘estabilidad’ o ‘seguridad’. Las últimas tendencias marcan que los inversores sofisticados logran retornos muy superiores al simple refugio de valor e incluso a inversiones financieras de bajo riesgo”, afirmó el experto en una columna y comparó al real estate con dos activos que están en auge en medio de la crisis sanitaria, como el oro y el bitcoin.

Según Capellino, hay tres “ventajas” del real estate frente a esas inversiones.

  • En primer lugar, la tasa de descuento en la compra. “Como cualquier commodity, la cotización del oro es una sola, y lo mismo vale para bitcoin en cualquier exchange de criptomonedas. Las diferencias de precio se consiguen solo con el paso del tiempo, a diferencia de real estate, donde una estrategia activa de inversión puede obtener precios de entrada muy por debajo del promedio de mercado. Nunca es en vano recordar que el metro cuadrado no es un commodity”, dice.
  • Segundo: una mejor ecuación riesgo versus retorno. “Aunque correlacionados, los ciclos de caída y recuperación de los activos inmobiliarios son más elásticos respecto de la crisis. Asimismo, la escala del mercado y la diversidad de la oferta son un seguro contra el movimiento de grandes capitales, que rápidamente pueden provocar cambios en las cotizaciones tanto del oro como de las criptomonedas. Con un adecuado conocimiento del mercado inmobiliario, las oportunidades para aprovechar esos ciclos son inmensas”.
  • Finalmente, Capellino nombra la liquidez colateral. “Tanto el oro como el bitcoin son inversiones con margen de liquidez mucho mayores, nadie lo puede negar. Sin embargo, al operar en mercados desarrollados como Estados Unidos y España, los activos inmobiliarios son un vehículo ideal para acceder a préstamos a tasas mínimas. En tiempos de volatilidad donde acechan el peligro de la inflación y los principales bancos centrales del mundo apuestan por la liquidez, las inversiones sofisticadas en real estate son la decisión correcta para diversificar una cartera, protegerse del riesgo y obtener retornos muy atractivos, de más de 10 veces de lo que rinde un bono del Tesoro estadounidense”, concluye.