Periodista

A poco de terminar un 2020 que obligó a replantear las prioridades de todos, el ministro de Planificación e Infraestructura, Mario Isgro, conversó con Econstrucción acerca de los desafíos afrontados y de cómo pretenden comenzar a revertir –desde el año próximo- el abrumador freno en la obra pública.

-A grandes rasgos, ¿qué proyectos se pudieron continuar este año?

Debido a que se tuvieron que redireccionar recursos al área de salud y hospitalaria, se continuaron con cuestiones esenciales como construcción, mantenimiento y reparación de escuelas. Con un ritmo menor, también se siguieron los barrios del IPV, el primer tramo de la ruta 82 y la variante Palmira que podría estar finalizada en 2022.

-¿Y qué se frenó?

Las obras grandes que comenzaron al año pasado y que tienen importantes grados de avance como el Polo Judicial y las cárceles federal y provincial (Almafuerte).

-¿Qué proyectan para 2021?

El presupuesto es austero por lo que la idea es continuar con obras en escuelas, vivienda, agua y cloaca. Eso más la segunda etapa de la ruta 82 y terminar la avenida Perón (conecta corredor del Oeste con el Parque San Martín); además de las mencionadas. El objetivo es hacer obras en los hospitales Notti y Gailac y mejoras en las rutas productivas; entre otras cosas que aún estamos conversando con la Nación.

-¿Cuándo cree que se podrá volver a un ritmo “normal” en obra pública?

La obra pública está financiada por un círculo virtuoso sostenido por el crecimiento económico así que hasta que eso no suceda –y hablamos de una realidad mundial- no se verán grandes desarrollos o inversiones privadas y públicas.

-Las entidades aseguran que se ha perdido al menos 10.000 puestos de trabajo en el sector, ¿cuál es el pedido que le han hecho?

Básicamente que volvamos a poner en funcionamiento la obra pública, entendemos que tienen ansiedad de que se reactive la obra pública y se apruebe el presupuesto para el año que viene.

-¿Qué proponen en el mientras tanto?

Estamos trabajando con las entidades para armar propuestas mixtas y empezar a trabajar por un sano equilibrio de la obra pública. Además, contamos con los organismos multilaterales para financiar obras a tasas bajas.

-¿Van a insistir con la toma de deuda?

Necesitamos tomarla porque no tenemos recursos propios para encarar obras de alto costo. El pedido a la Legislatura es similar al que hicimos el año pasado (cuando no se autorizó todo el endeudamiento solicitado) pero la idea es acordar proyectos de impacto municipal y poder priorizar así un mix de obras.

-¿Cuánto van a pedir para eso?

U$S 350 millones. Hay que tener en cuenta que, una vez aprobados los proyectos y el endeudamiento, el camino hasta comenzar la obra demora bastante tiempo.

-¿Eso incluye viviendas?

No, para viviendas vamos a solicitar un financiamiento de U$S 160 millones. El objetivo es construir unas 2000 casas el año que viene y comenzar a mixar construcción tradicional con la industrializada como un modo de acortar tiempos.

-¿Cuál es la obra que le gustaría terminar, en la que tiene su corazón?

Tengo esperanzas de, al menos, iniciar el hub logístico de Palmira, que tiene que ver con producción y generación de empleo porque son las obras que mayor impacto tienen.