Klaus, la única metalmecánica mendocina que provee máquinas para envasar vinos en lata

La firma es una pyme familiar, fundada y presidida por Arrigo Enrique Bonino, especializada en el desarrollo tecnológico y fabricación de máquinas y equipos de procesos agroindustriales. Los nuevos envases y las oportunidades de mercado. / Por Oscar Pinco

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Con el auge de la idea del fraccionamiento de los vinos en lata que resurgió en la última semana, envases que son muy utilizados en diferentes países del primer mundo, EcoVinos descubrió una empresa instalada en Mendoza que le puede dar esa solución a las bodegas: se trata de Tecnología Industrial Klaus S.A., cuyo centro operativo se encuentra en Godoy Cruz.

Tecnología Industrial Klaus es una Pyme familiar, fundada y presidida por Arrigo Enrique Bonino, para el desarrollo tecnológico y fabricación de máquinas y equipos de procesos agroindustriales, que comenzó sus actividades en 1998 con permanencia además del mercado nacional, en Brasil, Chile, Ecuador, Colombia, México, Perú, USA, entre otros, debido a la constante actualización de su tecnología y seriedad comercial.

Bonino se refirió a la tecnología para envasar vinos en lata y dijo que “además de vinos tranquilos, hicimos pruebas con vinos gasificados y con espumantes, y tuvimos resultados óptimos”.

“Estos envases (latas de aluminio) tiene incluida la tapa con el sistema abre fácil, y para el cierre de estos envases se requiere de una máquina cerradora o remachadora, que provee nuestra firma, Tecnología Industrial Klaus S.A.; y somos los únicos en Mendoza que proveemos esta tecnología (para el tapado de las latas) y una de las pocas que hay en el resto del país”, nos confió Bonino.

“Diseñamos para la industria vitivinícola una fraccionadora de escala, ya que estos envases se utilizan para cervezas y bebidas gaseosas, pero en esos sectores se fraccionan por millones de unidades, en cambio en los vinos todavía es incipiente, es más en la Argentina todavía ninguna bodega lo está haciendo en la actualidad, y hubo un antecedente hace una década atrás, por lo que es considerado un ‘mercado de nicho’”, apuntó.

Explicó el especialista que la principal proveedora en la Argentina de la materia prima es “la firma Ball Corporation, cuya planta en nuestro país se encuentra en el sur del Gran Buenos Aires, es fabricante de envases de aluminio estampado litografiado para el envasado de bebidas simples o carbonatadas. Esta empresa es potencial proveedora de envases para bodegas que deseen envasar sus vinos o espumantes con esta nueva modalidad en el país, pero se requiere de nuestra tecnología para el tapado”.

“Estas máquinas son de operación semiautomática o automática, según los requerimientos productivos de las bodega, variando su capacidad productiva de 10 a 500 latas por minuto. El envase viene vacío, con la tapa para una vez que la bebida es envasada, y luego se procede a su remachado, y esto es lo que realizan nuestras máquinas, a través de unos movimientos mecánicos de relojería que producen un enlace perfecto entre el labio que posee el cuerpo del envase y el labio de la tapa, dejando al envase en situación de perfecto estanco para evitar pérdidas o entradas de microorganismos, logrando de esta manera la conservación del producto envasado”, detalló.

Ball Corporation, una firma de origen norteamericano opera en 70 países de cuatro continentes y es dueña de 120 fábricas en el mundo, y produce 1.100 millones de latas al año en Argentina, y además de las latas de bebidas producen envases para aerosoles de insecticidas y cosméticos.

En relación a Klaus, Bonino explicó: “Nuestra empresa cuenta con un equipo de profesionales con gran trayectoria en la Industria agroalimenticia, metalúrgica y metalmecánica, para asistir técnica y comercialmente a nuestros clientes. Asesorando a las empresas acerca de las soluciones tecnológicas más convenientes adaptadas a sus productos, sus objetivos de producción y sus mercados”.