La petrolera alemana Wintershall, filial del grupo BASF, celebró en la ciudad de Kassel, la pequeña ciudad del centro de Alemania donde la empresa tiene su casa matriz, sus 125 años de existencia con su habitual conferencia anual, en la que ofreció detalles de sus operaciones en Alemania, Rusia, Noruega y Argentina, dentro de la cual tiene desarrollos petroleros en Mendoza.

“Llevamos 40 años en la Argentina. Hemos pasado distintas situaciones políticas, así que estamos acostumbrados a adaptarnos”, sostiene Thilo Wieland, director de Upstream (Exploración y Producción) para Rusia, África del Norte y Sudamérica de Wintershall.

“La inversión en Argentina es un pilar nuetro. Hemos desembolsado unos U$S 600 millones en los últimos tres años y tenemos el mismo plan para el futuro”, destacó el número uno de la petrolera para la región.

Wintershall tiene 40 años de experiencia en Argentina y participa en la producción de 15 yacimientos de petróleo y gas en Argentina, distribuidos entre Mendoza, Tierra del Fuego y Neuquén, con una producción anual de 26 millones de barriles equivalentes de petróleo.

Es la cuarta productora de gas del país y hace unos años pasó de tener participaciones minoritarias en varios campos a meterse también en la operación, con dos yacimientos en Vaca Muerta (Bandurria Norte y Aguada Federal) y uno en Mendoza (el CN-V).

En el país produce 26 millones de barriles equivalentes de petróleo de los 171 millones que extrae globalmente. En 2018, tuvo una ganancia operativa de US$1.750 millones en el mundo.

-¿Cómo ve el futuro de Vaca Muerta?, le preguntó diario Clarín al ejecutivo

-Debajo de la superficie, Vaca Muerta es tan exitoso como los desarrollos no convencionales de Estados Unidos. Pero allí, en la superficie hay una máquina de servicios, logística y costos bajos. En Vaca Muerta, hay 1008 pozos perforados en toda la industria, pero hay que hacer esa misma cantidad por año y no se puede con la actual infraestructura. La ruta que hay tiene una mano sola para cada lado. Hacen falta gasoductos, galpones, camiones. Vaca Muerta no está entre los países top de la liga en costos.

-¿Cómo les pegó la devaluación del año pasado y la suba del dólar de los últimos días?

-Lo peor es la volatilidad, cuando la devaluación viene de golpe. Requiere mucho esfuerzo para balancear las finanzas. Con estabilidad podemos trabajar. Pero los cambios rápidos golpean a la compañía y a la comunidad. Me sorprende que en la Argentina todos saben cuánto está el dólar y cómo viene la inflación.